lunes, 24 de marzo de 2008

Impotencia

Es lo que se siente al ser víctima de un robo. Pero también al ver a un equipo que 11 contra 11 ya le habían dado vuelta el resultado en apenas tres minutos. Los errores groseros de Beligoy privaron a Racing de una supuesta reacción. Pero también es verdad que el equipo de Micó tardó nueve minutos en poder levantar las piernas tras el desmoralizador 1-2. Es fácil encontrar un chivo expiatorio y Beligoy hizo todos los méritos. Sin embargo, recordemos que la Academia debería haberse quedado con uno menos a los 19 del primer tiempo, cuando García hizo otra falta de anaranjada estando amonestado. Impericia del defensor y del técnico, que no lo sacó. Después de un primer tiempo idílico, con un golazo que no se veía desde la época de Rubén Paz, Racing volvió a ser Racing. Un grupo que se cae ante el primer contratiempo y que tiene una peligrosa tendencia al descontrol. Lo importante y preocupante es lo que viene. Un equipo diezmado para enfrentar a San Martín (hay que ganar, no alcanza ya con aplaudir la actitud) y la posibilidad de la quita de puntos. El panorama no podría ser peor. O sí: que De Tomaso siga manejando los destinos de un club al que se empeña en convertir en un Mercado de Pulgas. Nunca se hizo respetar en la AFA.