martes, 29 de septiembre de 2009

En la Cuerda Floja

El domingo mas esperado de los últimos meses, arrancaba con un clima que no prometía darnos mucho. Lo que nunca supusimos es que íbamos a recibir tan poco.
Como siempre la tribuna explotaba en gente esperanzada con ver un triunfo de un equipo que dejara el alma en el césped/pileta del cilindro. Esa misma gente cometió el gravísimo error, de pasar un gran detalle por alto, ¡ESTE EQUIPO NO TIENE ALMA!
Quedo demostrado que hay un ciclo cumplido, el de Ricardo Carusso Lombardi. Se acabaron las excusas (“Lo que pasa es que el descuento tendría que haber sido muchísimo más”) para un técnico, que no puede hacer rendir, ni al lote de jugadores del ascenso y “ex jugadores” que acerco al club. Ni hablar de los planteos defensivos a lo que nos acostumbro frente a equipos que no existen.
No vale la pena hablar de la síntesis del partido, porque de a ratos parecía un entrenamiento, para un Independiente que nos perdono la vida, por fallas propias, en reiteradas oportunidades. Y de esa forma moldeo un “ajustado” resultado solo para las estadísticas.
Lo único rescatable en la tarde de ayer fue el recibimiento “inmerecido” que se le dio al “equipo” con rollos, papeles, paraguas, bromas, cantos y mucha mucha fiesta y color, como pasa en cada clásico, CUANDO DEJAMOS EN CLARO LA ESENCIA DEL HINCHA DE RACING DE CORAZON! Ese que se enamoro de estos colores, por la tribuna, nunca jamás por lo que le brindaban desde adentro.
Y así seguiremos, poniéndole el pecho a una nueva derrota y a un nuevo abismo de promedios, porque así somos nosotros, en las buenas y en las malas mucho mas.
Un día espantoso, Un equipo horrible, y dejándose ver en el horizonte, un peor futuro aun.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Muy Malo

Fue un partido malo el que jugaron San Lorenzo y Racing, un 0 a 0 que seguramente nadie recordará en un par de días, nulo hasta para las cargadas de oficina. Se dio algo de lógica, los dos suman cuatro igualdades en cinco partidos, y parecen deportivo empatar siempre. Desde un primer momento se supo que la disputa iba a estar en la mitad de la cancha, con mucha fricción y poco juego. Y pese a que Racing quedó con un hombre de más a los 34 minutos del pirmer tiempo, por la expulsión de Aureliano Torres por pegar un codazo. Era la oportunidad de oro para Caruso Lombadi, que de primera tuvo la reacción adecuada mandando a la cancha a Lucas Castromán para tratar de que se sientiera el hombre de diferencia. Pero nada pudo hacer porque el equipo no fue, siguió con el clásico esquiema de 4-4-2 y no inquietó nunca a Migliore, ahora del otro bando.Y esa falta de profundidad de la Academia terminó agrandando a San Lorenzo, que con uno menos lo fue a buscar tratando de aprovechar que los golpes de Racing no le surtían efecto. Y casi se lleva la victoria con un jugadón de Menseguez, que De Olivera, otra vez en una buena tarde, la pudo sacar al córner. Racing, encima, sufrió la pérdida de Lugüercio, que sintió una molestia muscular, y en su lugar entró Ramírez, lo que también favoreció bastante al equpo de Boedo. Caruso sigue sin ganar, el fútbol por ahora sigue ausente. Ahora se viene el clasico, a cambiar la racha.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Empate Inmerecido

Nocaut técnico. En ese juego previo que Madelón había impuesto desde la dialéctica, el DT de Gimnasia había dicho que Racing era como un boxeador que no cambia piña por piña. Un sabio. Racing es un boxeador, sí, pero más bien tipo Rocky Balboa, que se deja golpear hasta que saca una mano celestial. Claro, en el fútbol la cuestión suele ser distinta: el que especula, y abusa de esta maniobra, a la larga termina en la lona. En un inicio de campeonato donde apenas van cuatro fechas, el volcán entró en ebullición: los tiempos se acortan, el juego no aparece y el fantasma del descenso, que maquilló la pobreza de ideas en el semestre pasado, ahora ya no pesa como atenuante. Por eso el puntito de anoche dolió como una derrota. Por eso el Cilindro nuevamente volvió a ser una ópera con silbidos atronadores como música, con hinchas agolpados insultando a Caruso y a los jugadores, con esa insípida sensación de que el equipo va para atrás.Del optimismo de pretemporada (¿se acuerdan de eso de que "ahora vamos por las copas"?) a la triste realidad. Ojo, empatar no es triste, no jugar a nada sí. Pasó otro rival directo, porque aunque duela, ahora sí Racing deberá empezar a preocuparse otra vez de los rivales directos. Gimnasia, que llegó a Avellaneda desangrado, con tres derrotas al hilo y sin goles a favor, lo tuvo a cachetazo limpio durante todo el primer tiempo. Seguramente, acá pueda encontrarse la única gota de agua fresca en medio de tanto desierto: la noche dejó la certeza de que Caruso encontró el arquero. Lo de De Olivera fue tremendo. Enorme para sacar todo lo que le cayó. No pudo hacer nada en el empate de Romero: hubiese sido demasiado.Es insostenible, desde todo punto de vista, la tendencia que tiene Racing de retroceder en el campo. ¿Quién tiene la culpa? ¿Los jugadores? ¿El DT? Señores, es compartido. Aunque el cabeza de grupo es el que elige y arma la estrategia... La Acadé es un equipo corto entre sus defensores y volantes. Y es un equipo extremadamente largo entre los volantes y los puntas. Entonces, todo concluye en pelotazos largos, pura lucha. Saben que arriba Lugüercio está programado para chocar y chocar, para pelear como un león. Así, es probable que Santiago Phelan, entrenador de Los Pumas, lo convoque para algún test match.Racing no fue ni siquiera inteligente para aprovechar el 1-0 que consiguió en su peor momento, acaso en la única jugada "colectiva" que mostró. Tuvo ¡10! minutitos de furia en el arranque del segundo tiempo. Murió ahí. El doble cinco retrocedió. Los volantes desaparecieron. La pelota ardía y el partido pedía a gritos un buen pie para tenerla un poco (Grazzini, nuevamente, entró a la hora en que los boliches cierran). Gimnasia fue para adelante. Sí, también sin fútbol, pero avanzó, lo buscó. Se avivó que del otro lado estaban para atrás.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Faltó el Gol

Doce situaciones de gol, cinco muy claras. Dominio en lo territorial y en la posesión. De Olivera, que hoy debutó, casi no tocó la pelota. Racing hizo todo el desgaste, fue el que buscó ganar el partido y lo pudo haber hecho tranquilamente. El único problema es que el arquero rival, Campestrini, tampoco tuvo mucho contacto con el balón, porque casi todas las definiciones fueron desviadas.En el primer tiempo, el mediocampo tuvo un funcionamiento preciso, con Lucero y Rosano llegando por las bandas acompañados por los laterales, Lluy y Cahais. El volante uruguayo, que hoy debutó desde el inicio, tuvo dos ocasiones, mientras que Ramírez contó con tres. Como contrapartida, Arsenal llegó sólo una vez a fondo y debió salvar Cahais en la línea. Hubiese sido demasiado.La segunda parte fue similar, otra vez el equipo de Caruso Lombardi como protagonista principal, con sus líneas cada vez más adelantadas luchando contra el rival, el fuerte viento, el campo resbaladizo y las imprecisiones propias, de las que más duelen, porque se daban después de tres o cuatro aciertos, casi todas ya cerca del área.Hubo cambios para refrescar el rendimiento, siempre con la misma idea táctica: Mercado por Rosano (Lluy pasó al medio), Velázquez por Ramírez, que tuvo otras dos muy claras antes de salir, y, en el único que modificó un poco el dibujo, Grazzini por Ledesma.Las situaciones para anotar siguieron. A las dos que generó Ramírez se sumaron una de Lugüercio, una de Lucero, otra de Brítez Ojeda. Fueron de jugada, de salida rápida del medio, desde pelotas paradas, por arriba y por abajo. De todas las formas que le salieron intentó Racing, pero no pudo meterla y se fue con un empate insípido, sin el premio que buscó.

sábado, 29 de agosto de 2009

Punto al Final

Racing invita a la fe, pero no por su desempeño. Hubo, sí, un modesta paso adelante en comparación con la actuación subterránea de hace una semana, pero eso no alcanza para la suelta de palomas. El espíritu se refuerza y la convicción no se achica por una mera cuestión de estadística. Anoche, Colón le deparaba la segunda derrota en cadena en este incipiente Apertura --hasta la chambonada de Ferrero--, que se frustró cuando el reloj ya marcaba descuento. El empate, al cabo, reproduce la cosecha de puntos que tuvo Caruso Lombardi en el comienzo de su ciclo: uno sobre seis. La historia del torneo pasado suena a melodía. Y de eso se puede aferrar el hincha, porque si intenta hacerlo del juego, terminará por el piso...La primera media hora sostuvo ilusiones. La última línea achicaba hacia adelante, se combinaba la presión en la salida rival con el despliegue de los volantes, que se sumaban al ataque. Racing mostraba imágenes de recuperación respecto del endeble debut en Rosario y obligaba a Colón a defenderse. Pero otra vez pagó su imprecisión para definir: al no haber sacado ventaja en ese lapso favorable cedió en seguridad. Los santafesinos le discutieron la posesión, buscaron penetrar por afuera (Lluy, nuevamente en declive respecto de su aparición en el Clausura) pocas veces pudo con Ricky Gómez, al que se le agregaba Rivarola. El visitante, más de lejos que de cerca (ensayó remates exteriores y centros que complicaron a Santillo), supo recomponerse y discutir la supremacía. Colón después se animó a plantarse más adelante, con Rivarola ya casi como volante y la verticalidad de Bertoglio (no fue de arranque por lesión). Sin control y permeable en el medio, la falla de Santillo puso a Racing al borde del quiebre. Y Caruso, raro en él, no mostraba el reflejo a pleno, al punto que demoró el ingreso de Rosano y de Velázquez. El exceso de Ferrero le dio ocasión de recuperarse, llevarse el empate y evitar inquietud mayor, aunque no hay sosiego pleno: Central ya le descontó cinco puntos y, peor aún, la deuda de juego sigue creciendo. Ojo con la bancarrota...

domingo, 23 de agosto de 2009

Arranque con Dudas

Cualquiera podía prever que el encuentro iba a ser chato, sin brillo y sin ideas. Un encuentro en el cual las hinchadas festejarían cuando sus equipos dieran dos pases seguidos. Es decir, un clásico empate sin goles. Pero no fue así, ya que Nuñez tenía envuelta una sorpresa en forma de zapatazo inatajable para Santillo. Y esto terminó siendo lo único impredecible de un cotejo para olvidarse rápidamente.Sin ser un entendido en el tema, al ver la formación de la Academia y comparándola con la del campeonato pasado, se podía llegar a deducir que el rendimiento del equipo albiceleste seguramente iba a ser aún más pobre que el que terminó disputando el clausura 09. Y así fue. El 4-4-2 defensivo que planteó Caruso no pudo crear siquiera una situación clara de gol. Al conjunto racinguista le costó horrores hilvanar una jugada colectiva. El único futbolista que, dentro de la mediocridad general, parece distinto recién entró a los 13 del segundo tiempo. Demasiado tarde para pretender cambiar la historia.Cierto es que el de ayer fue el primer partido del campeonato, pero Racing no mostró ningún signo positivo, todo lo contrario, mostró muchos muy preocupantes. También, vale aclarar, el equipo titular que perdió ante Central es casi idéntico al que finalizó el Clausura. La base se mantuvo, así como también la forma de jugar, con la salvedad de que ahora la Academia no tiene al descenso acariciándole la espalda. Todo el ímpetu, la garra y el corazón que distinguió al Racing de hace dos meses parece haberse perdido entre la pretemporada y el sentimiento de alivio por haber mantenido la categoría. Los conjuntos de Caruso Lombardi se distinguen justamente más por la entrega que por el juego bonito. Es más, dependen de ella para triunfar. Sino se llegara a cumplir esta receta mágica difícilmente el entrenador pueda hacer rendir a sus dirigidos.Tener como método principal enviar centros al área en búsqueda de la cabeza de Ramírez para crear situaciones de gol es altamente alarmante. No hay, para una defensa, manera más fácil de repeler los ataques del rival que prepararse una y otra vez para rechazar el balón proveniente de ambas bandas de la cancha. En Racing no hay sorpresa, no hay quien pueda meter un pase gol, no hay quien pueda picar en diagonal para desorientar al equipo contrario. Tal vez los únicos que puedan realizar alguna de estas aptitudes están, uno en el banco de suplentes, y el otro en un estado de permanente lesión.Los refuerzos que llegaron para rellenar el plantel y no para otorgarle un salto de calidad, no pudieron reemplazar eficientemente, en el caso de Ledesma y Cahais, tanto a Zuculini como a Shaffer.Como conclusión, Racing mantuvo la base pero los que llegaron no pudieron hacer olvidar, o mejor dicho hicieron extrañar, a los que se fueron.Como si todo esto fuera poco, la Academia perdió con un equipo que pareciera ser uno de los más flojos del torneo. Probablemente, si no hubiera sido por el zapatazo el encuentro habría terminado empatado en cero ya que el equipo local tampoco pudo crear más de una situación clara de gol, que brillantemente tapó Santillo. Resulta imposible poder evaluar al arquero de Racing ya que solamente intervino en una jugada.Yacob, desconocido, Lluy, impreciso, Ledesma, perdido y Lucero, previsible, formaron el mediocampo. Teniendo en cuenta el rendimiento de los cuatro poco se puede rescatar de ese sector de la cancha. Lugüercio, a quien semanas atrás se le había abierto el arco pero todo hace indicar que ya se le cerró nuevamente, fue el mismo del campeonato pasado: Mucha entrega, poco fútbol. Ramírez, el nueve goleador al que hay que abastecer, poco pudo hacer ante el desabastecimiento producido por el lockout futbolístico de Racing.¿Cómo resolver tantos inconvenientes en una semana? Caruso deberá hacer hincapié en la falta de entrega por parte de sus dirigidos para revertir ante Colón esta grave falencia. Luego habrá que discutir a qué puede aspirar Racing Club de Avellaneda teniendo en cuenta el plantel que tiene y el entrenador que dirige.

sábado, 4 de julio de 2009

Final con Triunfo

La serie, que se inició con tintes de terror, transitó por el género de suspenso y terminó con un epílogo abundante en felicidad. Porque Racing construyó su propia salvación de la Promoción y también su mejor desenlace luego de recorrer un camino espinoso, pero en el que en que cosechó pergaminos varios de la mano de Caruso Lombardi. Y con el triunfo de anoche tuvo la mejor coronación: además de lograr la mejor campaña desde el 2005, Racing volvió a dar vuelta un partido después de más de 20 meses (el 9 de noviembre del 2007 le ganó 3 a 1 a Gimnasia (LP).Hubo fiesta total. Se conjugaron dos valores para ello. El adiós al riesgo del descenso llegó junto con la enorme ilusión de los hinchas de que Caruso, el padre de la enorme levantada de la Academia en el campeonato, consiga en el próximo torneo apuntar al título o a meterse en alguna copa una vez que pueda elegir los refuerzos que pretende. Tomó un equipo disminuido futbolística y psicológicamente, potenció jugadores, le dio una identidad a Racing, les ganó a Boca y River, no cayó en ningún clásico, arrancará el torneo Apertura 2009 con un mejor puntaje que en el anterior (92). ¿Se les podía pedir más a este técnico y jugadores? Sí, que anoche cerrarán el semestre con una sonrisa, algo que hicieron sin perder la esencia que los llevó a reivindicarse. Más allá de que podrían haber jugado relajados tras haberse burlado de la Promo, lejos de demostrar esto, entendieron que había que seguir sumando porque el promedio no será gordo en el torneo venidero. Entonces, se vio un equipo con su espíritu intacto: luchador como siempre, sólido, aguerrido, difícil de superar en defensa. Y a esto le agregó una mayor tranquilidad, ya sin la presión de mantener la categoría, lo que le permitió no desesperarse con el prematuro gol de Newell's. Luego de unos primeros diez minutos de supremacía rosarina, comenzó a crecer hasta adueñarse de la pelota, del terreno y llegaba al arco ajeno con variantes: con centros, por abajo, con disparos desde afuera del área. No perdió la paciencia. Fue mucho más que la Lepra en sangre y en juego. Generó el "olé" de los hinchas en varias pasajes y tantos los jugadores como Caruso se fueron despedidos con una ovación. Bien ganada y merecida la tienen para irse a las vacaciones con la conciencia tranquila.

sábado, 20 de junio de 2009

Objetivo Cumplido

Listo. Misión cumplida. Se terminó... Racing es de Primera y de Primera no se va. Con menos sufrimiento que en temporadas recientes, como la pasada, en Jujuy firmó su renovación de contrato con la máxima categoría del fútbol argentino. E incluso una fecha antes del final. Quién te ha visto y quién te ve, Academia...Ni en la cabeza del hincha más optimista se dibujaba este final allá por principio de año, cuando Racing coleccianaba una frustración tras otra de la mano del Chocho Llop y otra vez avizoraba un futuro con Promoción. Pero con Ricardo Caruso Lombardi llegó el milagro. Mejora del juego, lento crecimiento futbolístico, recuperación de confianza, brillo cuando se pudo y el rival lo permitió y, claro, puntos. Que al fin y al cabo son una consecuencia de todo lo otro y no una casualidad de la vida. Y en Jujuy, contra un Gimnasia descendido, todavía con una fecha por jugar, Racing cantó victoria en un partido tan feo como ese descenso que amenazaba a la Academia pero se llevó al Lobo local. En medio de los roces, los forcejeos y la falta de vuelo, a la que Caruso contribuyó al sacar al Mágico Grazzini y meter a Leandro González al inicio del ST, en una de esas apareció un centro y apareció Franco Sosa. Y así, de pelota parada, tras un córner, el defensor primero la calzó la volea y luego le pidió disculpas a esos jujeños que lo vieron dar sus primeros pasos en el fútbol. Pero, a la luz del resultado, tan equivocado no estuvo el DT de Racing, porque fue el propio González el que liquidó el partido sobre el final de la tarde, tras un gran pase de Lluy, para que la gente soltara el grito de alivio y el "Caruuuuso, Caruuuuso".Ahora, a Racing y a Caruso, les queda la última fecha, contra Newell's en Avellaneda, para bañarse el orgullo y el alma con la más maravillosa música del fútbol. Y, al fin, disfrutar la despedida... Hasta el sufrimiento que viene.

domingo, 14 de junio de 2009

Paliza y Fiesta

Cuando Caruso Lombardi agarró la Academia los hinchas le dieron el visto bueno porque sabían que era un técnico sacapuntos. Y lo es, realmente, porque con el mismo plantel con el que Racing hacía agua con el Chocho Llop, sumó 24 puntos y está ahí nomás de salvarse de todo.
Y fue una victoria construida en un tiempo, sin sobresaltos porque Boca apenas había inquietado a Migliore con un tiro a quemarropa de Gaitán, que el arquero de Racing se sacó de encima con unos reflejos impresionantes. Punto para el arquero, que desde su solidez, transmitió confianza para que el equipo pudiera soltarse con la pelota.Racing siguió apostando a la entrega en el mediocampo. Con Yacob sobre Riquelme y peléandole el terreno a Battaglia, condicionado después de la amonestación. RIquelme, con muy poco, se las ingenió para inquietar con sus tiros de media distancia y con pelota parada. Pero le faltó movilidad como para que el juego pasara por él y nunca se llevó gente como para generar más espacios, ante un equipo que se sabía de antemano que iba a estar bien parado, ordenado en el aspecto defensivo, uno de los otros pilares en los que Caruso apoyó su reconstrucción.Y apareció un héroe impensado. Porque cuando nadie lo tenía en los planes, Lucas Castromán aprovechó una patriada de Lucero que se llevó puesto a Battaglia y se la dejó servida para que el delantero definiera ante la salida del Pato.Ahí se desplomó Boca y Racing se adueñó de todo, adentro y afuera de la cancha. Fue un gol que sirvió para descomprimir. Positivamente para la Academia y negativamente para Boca que nada más pudo hacer. Y llegó el segundo, también con un jugadón de Castromán que se la dejó servida frente al Pato. Y el tercero, con una jugada maestra de Grazzini, que incluyó un sombrero, un amague y un quiebre de cintura para quedar mano a mano y definir delante del arquero.Racing festeja, está ahí nomas de olvidarse de los fantasmas que hace tantos años los persiguen. Y con un buen colchón de puntos pensando en lo que viene. Que también tendrá que ver con el sacrificio y el sufrimiento.

lunes, 1 de junio de 2009

Punto que Suma

Si están donde están, angustiados en la indigencia, raramente se les pueda pedir otra cosa. ¿Correr y poner? Dejaron hasta la última gota de sudor. No permitieron respirar a ningún adversario. Por momentos la pelota iba y venía, cortada, maltrada, en lo que llegó a parecer un aburrido partido de tenis. Por otros, cuando al fin algunos encontraron un mínimo de precisión, el juego se hizo, si no vistoso, muy vertiginoso. ¿Orden y eficiencia? Si lo que buscaban fue no dar flancos, prestar atención casi desmesuradamente, cumplir a rajatabla la misión encomendada a cada uno para evitar que el rival evolucionara en la cancha, sin duda, lo lograron. Y si el objetivo primario era no perder, también dieron en la tecla. ¿Si les alcanzó? Eso se responderá según el cristal de cada uno. ¿Les faltó fútbol para zafar de ese 0-0? Claramente. Durante buena parte del partido se mataron a centros, a pelotazos al bulto, como casi exclusivo argumento ofensivo. Por supuesto, por eso están donde están.A todo o nada. También les faltó audacia. Especialmente al Lobo, más acuciado, más necesitado de los puntos. Ese Gimnasia que pudo ganarlo, sí, pero que dio algunas ventajas fundamentales. Por caso, la chambonada imperdonable de Cardozo para dejar a su equipo con 10, a un equipo que, convengamos, no le sobra nada. También que su técnico no se decidiera a buscar un triunfo que necesita como el agua. No lo hizo y cometió un doble pecado: su equipo tuvo su momento cercano a la gloria cuando en un cuarto de hora del segundo tiempo, como los boxeadores exigidos de una mano salvadora, ambos se sumergieron en un atrapante golpe por golpe. Racing lo pudo ganar. Justamente en ese rato de acción en las áreas en que el 0-0 pendió de un hilo, o sobre el final del pleito, cuando el local entró en zona de impotencia. Aunque en ambos lapsos, Sessa también haya sacado lo suyo. Caruso acabó lamentándose de la suerte grela representada en un rebote en el palo (valiente aventura de Yacob), sin recordar que el travesaño de su arquero aún debe estar vibrando por un chutazo (también de otro partido) de Cuevas. Es verdad: tuvo media decena de situaciones favorables, algo impensado para un choque jugado con alma y hacha. También que no capitalizó el hombre de más, que llegó a los ponchazos, que fue tan dependiente de los centros a la olla como su rival. Tal vez, la gran diferencia haya sido que contó con un Aveldaño que devolvió los mil y un bochazos que llovieron por arriba. Paso a paso. Tantas similitudes, tantas carencias, hacen más entendible el cero final. Aunque no represente lo mismo para uno que para el otro. El viaje de regreso a Avellaneda llevó una buena cuota de alivio por un punto que vale más que eso, en una fecha en que todos los demás desvalidos jugaron para la Academia.

lunes, 25 de mayo de 2009

Inteligencia y Presencia para Mantener el Cero

Debe haber sido duro el trauma que Racing heredó de la fecha pasada, cuando el ensayo de festejo frente a San Martín de Tucumán fue reemplazado por un pesar prolongado. Ese reflejo condicionado por aquella derrota puede haber influido para que la Academia se enamorara prematuramente del empate en Santa Fe. A la hora de contar los centavos que separan supervivientes de agonizantes en Primera, Ricardo Caruso Lombardi rebusca en sus bolsillos. Entre pelusas y vales para canjes comerciales, el DT encuentra monedas que, intuye, en el recuento final dentro de cuatro fechas, le podrán dar la certeza de la permanencia. Es el valor supremo, el fin que justifica los medios y los miedos. Mientras tanto, Racing seguirá metido en acrobacias de riesgo extremo.Fue un acierto que Caruso detectara el desequilibrio que generaba Daley Mena por las bandas. La zancada le pemitía al colombiano sacar ventaja en la partida para sufrimiento de Lluy, que no lo contenía, y de Sosa, que no lo alejaba de Migliore. El ingreso de Mercado, pues, lejos estuvo de una decisión desesperada; la salida de Lugüercio sí dibujó una mueca de angustia.Racing, por mandato de su técnico, renunció a jugar el segundo tiempo, más allá de que un par de cabezazos de Rubén Ramírez y un remate externo de Zuculini hayan representado maniobras vecinas al gol, tal vez como no dispuso Colón a excepción de un cierre de Lluy sobre Mena (primer período) y un tiro de Alfredo Ramírez que rozó el travesaño.¿Podría haber movido las piezas de manera diferente? Grazzini, reaparecido en el banco luego de dos semanas a causa de un desgarro, podría haber tomado el puesto de un Lugüercio averiado. Y el mismo Mercado, en lugar de Lucero, habría obligado al mismo movimiento que generó su inclusión (él a la derecha y Lluy al extremo opuesto, ambos como volantes). Es probable que Caruso haya confiado en que Aveldaño, como al cabo sucedió, sostuviera la pretensión del cero. Y que a partir de la firmeza del primer central -acompañado por Cáceres, ladero de zaga-, Richard se convenciera de que Colón terminaría por fortalecer su apuesta. Algo de eso sucedió, porque los del Turco Mohamed, con plena posesión, le dieron un destino incierto al balón. Lo que Mena producía con sus avances no tenía continuidad en el área. Allí Fuertes concentró atención (su ambición del centésimo gol, el real, acabó en Aveldaño), al igual que Guerrero, aunque lo del Colorado se debió a sus cachetes rellenos y a su carrocería pesada. Colón, por cierto, asumió la osadía que le permitió Racing: mano a mano atrás, sus inquietudes surgieron cuando los de Caruso acertaron algún pelotazo (los dos testazos de Ramírez) o cuando un volante nutrió un ataque raquítico (la ocasión de Zuculini). Si se mira en el espejo de sus cotejos con River y Banfield, Racing hallará rasgos similares y diferencias para el contraste. Con igual necesidad por sumar, en aquellas oportunuidades también escogió una defensa extra large, con la salvedad de que se trataba de asegurar dos victorias sin un enroque polémico como el de ayer. La Acadé cerró la fecha mejor de lo que arrancó. A esta altura del torneo y a la espera de renovación, el estilo elegido ya no le causa dilemas...

lunes, 18 de mayo de 2009

Dura Derrota

Justo ahora, en este momento. El menos oportuno. Justo ahora, que el terreno estaba más fértil que nunca, Racing flaqueó. Justo ahora, cuando la mesa estaba servida con entrada, plato fuerte y postre, el comensal pegó el faltazo. ¿Se le podría haber presentado una oportunidad mejor? De ninguna manera. La derrota de Central a manos de Lanús, en la fresca noche del viernes, había propiciado un escenario ideal para que la Academia se subiera y se ganara aplausos. Pero justo ahora, sí, mordió la banquina nada menos que contra San Martín (T), un rival directo en la lucha por la permanencia. Lo que se le presentaba como una chance perfecta en procura de sacarle seis puntos de distancia al Canalla y alejarse más de la Promoción, se tornó un dolor de cabeza en este Racing, más allá de que mantiene la ventaja de tres unidades sobre los rosarinos.El freno a la racha de ocho partidos sin derrotas llegó en la instancia donde, paradójicamente, el equipo necesitaba despegar y despojarse de gran parte de su preocupación. Sin embargo, los fantasmas regresaron y en racing todos temen porque los tucumanos dividen por una temporada y pueden complicarlo. Además, a Racing le queda un fixture difícil, con dos encuentros como visitante (contra Colón y Gimnasia (LP)) y luego le tocará Boca, tras el parate por las Eliminatorias. Después de buenas producciones futbolísticas ante Arsenal y Vélez, Racing dio notorios pasos hacia atrás en el juego: tuvo el peor segundo rendimiento en lo que va del torneo, detrás de lo poco que hizo en la caída frente a Tigre. Sin creación ni exactitud en la definición, padeció sobremanera las ausencias de dos jugadores con sangre caliente como lo son Franco Sosa y Pablo Lugüercio. La falta del Payaso, principalmente, desnudó el poco recambio del equipo en ofensiva. Caballero sigue en deuda, Castromán perdió la explosión de otros tiempos (al margen de ser uno de los futbolistas con más técnica del plantel) y Sánchez Sotelo aporta muy poco. Mucho menos como volante por la izquierda, función que cumplió al entrar por Leandro González, otro que no consigue dar el salto.En este panorama, los murmullos volvieron a escucharse en el Cilindro y los hinchas se fueron empapados de un fastidio compartido con Caruso Lombardi, más cerca que nunca de ellos: al ser expulsado, el técnico observó el partido desde la platea, donde se lo vio protestando y muy nervioso. Una imagen que sintetizó todo.

sábado, 9 de mayo de 2009

Fué mas que el Puntero

Esos minutos finales, con el 3-2 pendulando de arco, con Castromán estrellando un tiro en el palo y con Velázquez desperdiciando una chance insólita sin arquero, fue la síntesis del partidazo. Porque fue partidazo desde un principio, cuando Racing mandaba por presión y despliegue, y también fue partidazo después, cuando Vélez encontró en el descuento un revulsivo a tiempo.Fue un partidazo el que pensó Caruso. Porque toda esa porquería que alienta desde el banco, como hacer tiempo y mandar a Lugüercio a la cancha para que se tire y recién ahí hacer un cambio, no debe confundir. A la hora de pensar la estrategia de juego, sin dudas, goleó al Vélez de Ricardo Gareca. Mucha presión en el medio, despliegue gigante, cruces constantes de pelota, Sosa como lanzador afilado... En media hora de juego, el puntero corría de atrás al que pelea por evitar la Promoción. A nadie le extrañó que Racing se pusiera 2-0 arriba. Pero...El equipo de Caruso sintió el esfuerzo titánico. Y, se sabe, cuando falta aire se nublan las ideas. Tal vez por eso Sosa metió un topetazo sin sentido a Cristaldo, cerca del córner, con el delantero cayéndose, y de ahí llegó el descuento de Domínguez que dibujó otro partido. Porque Vélez, con uno menos por la expulsión de Ponce, se fue a la carga con lo puesto. A los empujones, a los bochazos y con el alma para salvar el invicto y la punta... Ya que no tuvo claridad en toda la noche, que siempre estuvo partido entre el bloque defensivo y los tres puntas y llegó el golazo de ZapataVélez que salvó el invicto y la punta en un partidazo que fue claramente dominado por Racing.

domingo, 3 de mayo de 2009

Golea y Sueña

Caruso le cambió la cara a Racing. Este es otro equipo. De a poco se fue soltando, perdió los temores de aquel comienzo dubitativo en los que luego de un error de Campagnuolo resignaba puntos ante Argentinos. Se soltó y parece ya no jugar pensando en la maldita Promoción. Este Racing juega como su técnico quiere y cómo sus condiciones técnicas se lo permiten. Hoy aplastó a Arsenal con mucho fútbol en la primera mitad y con contundencia en el segundo tiempo. Sin dudas hoy se vio la mejor exhibición de Racing en lo que va del campeonato y encima la pudo rubricar en la red: hizo cuatro goles luego de siete meses. La última vez que la Academia se había despachado con un póker fue ante Central, el 3 de octubre del año pasado cuando lo goleó por 4 a 1. Hoy el técnico formó el equipo que más le gusta. Con Ramírez recuperado de aquella contractura del comienzo del campeonato, Grazzini listo desde lo físico y futbolístico le dio un vuelo que la Academia no tenía desde hace tiempo y además recuperó la mejor versión de Zuculini. El pibe llegó del Sudamericano Sub 20 con el dolor de la eliminación sobre sus espaldas y le costó dar vuelta la historia. Ahora la Academia tiene a todos sus soldados a full y sus rivales lo lamentan. Es puro vértigo por los costados, como le gusta a Caruso, y cuando no puede tener la pelota todos corren para recuperarla. Ahí está la clave de este equipo que sigue sumando y cada vez está más cerca de los de arriba que de pelear por la Promoción. Respira más tranquilo Racing. Gracias a la inyección anímica que le dio su entrenador, el fútbol que le agregó Grazzini y Zuculini y la contundencia goleadora de Ramírez. Ahora juega con el puntero y es una buena oportunidad para comenzar a soñar en grande...

sábado, 25 de abril de 2009

Punto Sobre la Hora

Será el influjo Caruso, nomás... Porque no hay otra explicación para que este Racing acostumbrado a los oprobios, a las angustias, al sufrimiento y a la mala fortuna, dibuje un final de película de este tipo. Con un gol sobre la hora que vale un empate en los números pero mucho más en el ánimo de ese grupo que tiene muy claro cuál es la pelea. Con el agregado, para bronca de San Lorenzo, que fue en un quinto minuto adicionado cuando Sergio Pezzotta sólo había dado cuatro. Así, agónico, angustiante, sufrido, como le gusta a la gente de Racing.No había hecho méritos en los 90 minutos. En realidad, ninguno había hecho demasiado. Racing, suelto de piernas tras los últimos tres triunfos, se animó a jugar un poco más y dominó la pelota durante un buen rato. Pero enseguida se dio cuenta hasta dónde le daba la magia. Y, entonces, se animó un poco más San Lorenzo, apareció Santiago Solari con algunos chiches y tiros al arco, suficientes para convertirlo en el mejor de la cancha. y se fueron al descanso con dos ceros. Es cierto: a ninguno le disgustaba el numerito. San Lorenzo lograba, al fin, mantener el arco invicto en un partido en este Clausura y Racing sumaba otro poroto para llegar a fin de junio. Pero...En el segundo tiempo, después de que Castroman se comiera un mano a mano increíble con Hilario, Racing empezó a retroceder más y más, tal vez sin quererlo incluso, y a un San Lorenzo que tenía como prioridad mantener el arco en cero no le quedó otra que ir a ver qué pasaba del otro lado de la frontera. Y lo tuvo con un tiro de Adrián González que desvió la otra gran figura de la tarde, Migliore, y luego al mismo Adrián se le fue un zurdazo a las nubes tras una genialidad del Indiecito y, al final, fue el mismo Solari quien se encargó de clavar el 1-0 con un golazo para regalarle un debut perfecto a su ex compañero en Inter y la Selección. Racing, sin la furia de otras veces, sin magia, sin agresividad, parecía condenado a otra frustración. Pero, claro, tiene un C...aruso así de grande.

domingo, 19 de abril de 2009

Luchó, Sufrió y Ganó

A ocho puntos de Vélez, único invicto, líder y firme aspirante a la corona del Clausura por riqueza de plantel y funcionamiento -aun intermitente-, Racing se le anima a la pretensión de figuración. Stop. Después de aquella paliza en Victoria sirvió para transformar a una formación a la que todos se le animaban en un cuadro desagradable, arte áspero al que no es grato enfrentarse.Banfield lo padeció, sobre todo en los primeros 20 minutos, cuando el local metía fricción en el medio, salía rápido a ocupar posiciones ofensivas y la defensa se alejaba de Migliore. Pero el gol prematuro, en el que mucho tuvo que ver esa voluntad para dejar la piel como jirones (Zuculini se raspó para recobrar una bola que se perdía por la banda derecha, y de ahí surgió la combinación Lucero-Lugüercio que acabó en el festejo), operó como anestesia, en un revival masoquista del duelo contra River, dos semanas atrás. Sin embargo, hubo dos diferencias: por la persistencia de dominio y frecuencia de llegadas, anoche padeció más que en el clásico. Falcioni había prometido garrote y no faltó a su palabra. Por despliegue de sus volantes y los metros que ganaban los defensores a sus espaldas, Banfield hacía una transición veloz y convertía en Migliore en un asunto insalvable. Al visitante no le sobra paño para la elaboración, pero más desnudo anda en la definición. La figura de Migliore es directamente proporcional, sin que esto suponga un menoscabo, a las deficiencias que Banfield mostró adelante. Hay, a la vez, un detalle que reconocerle a Racing: en estos tres triunfos encadenados, algo que no lograba desde el Apertura 2007, pocos rivales se le han plantado pie a pie a su arquero. El padecimiento ha tenido forma de pelota por aire y de remate lejano. Racing se multiplica en sus afanes, exhibe el milagro de la resurrección individual y colectiva (¿cuántos, como los ahora ovacionados Wagner y Aveldaño, habían sido desahuciados por Llop?), pero peca en su egoísmo. La elección de Caruso, la de la defensa extrema, no es tal. Difícil creer que al obsesivo de Richard se la escape la comprensión de los riesgos que supone pararse tan atrás. Lo que sí elige el DT, como ya se señaló ante River, es intérpretes inadecuados para ejecutar la contra. Jamás será Caballero el nueve que, por rapidez y exactitud, le sirva a Lugüercio como descarga. Y Lucero, con su liviandad, tampoco parece el volante apto para ese menester. ¿Y...? ¿En qué fecha toca con Vélez?
Después del tercer triunfo al hilo y de sacar 13 de los últimos 15 puntos se puede caer en el error de dar el paso más largo de lo que permite la pollera. Hay que serenarse y recordar que pasó menos de un año desde la Promoción que Racing tuvo que jugar para mantener la categoría y, aún más grave y fresco, hace unas fechas este equipo iba camino de reencontrarse con el mismo destino. Para el hincha es difícil contenerse y no espiar a Vélez, pero con sólo repasar este nuevo 1-0 es evidente que a los guerrileros de Caruso no les sobra nada. Otra vez jugaron el primer tiempo y, después, a la trinchera. La segunda parte es sólo luchar, sin la mínima esperanza de sacar una contra que termine con el sufrimiento. Deja crecer al rival, un defecto que parecía haberse corregido en Rosario. Pero éstos son apenas detalles.

lunes, 13 de abril de 2009

Ganó una Final

El partido se presentó como se lo imaginaba en la previa: muchos nervios, mucha fricción, pero poco fútbol. Dentro de este panorama, Racing fue durante el primer tiempo y gran parte del segundo, a excepción de los últmos minutos, el equipo que tuvo más peso y dominio dentro de la cancha.Los dirigidos por Caruso Lombardi presentaron una sólida saga defensiva, en la cual Aveldaño y Sosa fueron quienes más sobresalieron dentro de un cuarteto que nunca afrontó momentos de gran complicación y que se encargó de anular a la ofensiva local, y en especial a Caraglio, durante gran parte del juego.El mediocampo participó de una lucha que por momentos se tornó y en la cual mantuvo el criterio apropiado para replegarse y marcar cuando Rosario Central atacaba, y desplegar el juego hacia el ataque cuando la ocasión lo ameritó.Arriba, a pesar de lo aislados que por momentos se los notó a González como a Lugüercio, los delanteros se las arreglaron de todas formas para complicar a la defensa rosarina. Justamente el delantero platenese, fue quien contó con varias chances de gol aunque en ninguna pudo estar certero en la definición.Luego de un primer tiempo con ocasiones repartidas, pero con las más claras a favor de Racing, llegó un complemento donde las impresiciones y el nerviosismo no cesaron, principalmente en el lado local y que se acentuaron luego del gol de tiro libre de Sosa. A pesar de los cambios y la presión de su gente, Central no consiguió en ningún momento doblegar la sobriedad de un visitante que, con la ventaja a favor, jugó de manera más relajada e hizo circular la pelota. Durante los últimos diez minutos, los rosarinos arremetieron con el último aliento e pos del empate y fue en ese momento donde apareció la figura de Migliore para quedarse en sus manos con un puñado de ocasiones que no llegaron a lograr su cometido.

sábado, 4 de abril de 2009

Puro Esfuerzo

Otra vez, como sucedió en los últimos tres partidos, la voluntad volvió darle resultados a un plantel que no encontraba réditos a pesar del vigor que demostraba. Hoy ganó el clásico frente a un River que venía a buscar la punta al Cilindro con mucho coraje. No fue lo único que obtuvo. Estiró la producción de puntos que le dan aire en los promedios con el pecho bien inflado, por tercera vez consecutiva terminó con su arco invicto, sumó variantes con jugadores que habían jugado poco o nada, como el caso de Lluy y Zuculini, fue efectivo al llegar al arco rival con un Lugüeeercio en alto nivel, afianzó a Aveldaño y Martínez en la zaga central y, sin ánimos de redundancias, bajó a un rival de categoría. Muchos aspectos positivos y todavía falta elevar el rendimiento futbolístico de buen juego, el ofensivo, con lo que el panorama es alentador.Un poco de ese ímpetu de ataque tuvo en los primeros minutos, bah, prácticamente en todo el primer tiempo, cuando presionó más allá del mediocampo para cortarle la elaboración y avanzar con el rival en retroceso. Así, en la primera media hora se acercó al arco mientras que River no generó peligro. La claridad no estuvo del lado de la Academia cuando llegó, pero los intentos fueron riesgosos. En uno de ellos, Lugüercio empujó al gol luego de una pelota parada y estalló el Cilindro. Hasta ahí, en esa cuestión de lo merecido, se podía hablar de justicia, con su desprolijidad, Racing fue el que propuso y llevó a cabo el juego ofensivo.Tan abrumador fue el despliegue de los dirigidos por Caruso Lombardi que por momentos el rival no parecía River, y menos uno que buscaba la punta. Sin embargo, en la segunda parte, los visitantes hicieron recordar eso. Empezaron a meter a Racing en su arco al controlar el mediocampo, buscaban variantes por los costados y comenzaron a encontrarse entre sí sus futbolistas de calidad. Ahí surgió el esfuerzo defensivo de la Academia para frenar, cada vez más cerca de Migliore, al contrario. Justamente el arquero, de actuación sólida, tuvo un par de intervenciones brillantes que impidieron el empate. Llegó la segunda amarilla para Caballero, con un hombre menos se complicaba. De todas formas, salvo algún cabezazo o rebote dentro del área, no hubo grandes sofocones. Claro que reinó el sufrimiento, pero también la concentración de un grupo de jugadores que se quedó con la victoria, merecido tributo a tanto esfuerzo. Racing bajó a River y sigue de levantada, eso es para festejar.

miércoles, 25 de marzo de 2009

106 Años

Otro periodo más se plasma y desemboca de manera inexorable, tal como el paso del tiempo, en una fecha que es la génesis misma de todo un sentimiento y una forma de vida. Cada vez que el 25 de marzo se hace presente en el almanaque, como hoy, Racing celebra el paso de un año más en su extensa y rica historia, que representa mucho más que los 106 años que al presente ostenta la institución. Un club que conoce de historias por millares y de ascensos a la gloria máxima a la que se puede aspirar, tanto en lo institucional como en lo deportivo, como de caídas al más profundo de los abismos cuando estos órdenes fundamentales no son manejados de la manera en que corresponde hacerlo. Y a su lado siempre la gente. Incondicional, seguidora e inoxidable. La misma que también hoy festeja el natalicio del club como propio en más de un sentido, ya que desde los albores mismos de la historia, aquella fusión de dos pequeños clubes del barrio de Avellaneda como lo eran Barracas al Sur y Colorados Unidos, nació un romance sin tiempo. Muchas veces se derramaron lágrimas de alegría y de tristeza, pero el amor continúa y se desplaza en paralelo junto a la historia: sigue escribiéndose a sí mismo y nunca termina, tan sólo suma nuevos capítulos. Hoy se escribe el número 106. Celebrarlo con un sentimiento de orgullo será más que suficiente, mientras se espera que el año próximo se sume otro a esta novela, que empezó alguna vez pero que no terminará jamás.

lunes, 23 de marzo de 2009

Punto y Receso

En la previa se veía como una parada complicada y en efecto, en los primeros minutos del partido, Estudiantes mostró esa intención frente a Racing. Los platenses comenzaron con muestras de monopolio de la pelota, pero sin lograr inquietar más allá de la mitad de la cancha y frente a una Academia que lejos de desesperarse ante la iniciativa rival, esperaba con orden y solvencia en el fondo y con un mediocampo que intentaba equilibrar la lucha en ese sector para poder generar ocasiones para Caballero y a Lugüercio.Con el correr de los minutos, la veloz marcha del equipo local empezó a tener una merma clara y Racing aprovechó la oportunidad para adelantarse en bloque y además, pasar a emparejar por momentos las acciones del partido. Si bien Estudiantes contó con algunos remates al arco -Fernández de larga distancia en dos ocasiones y un débil cabezazo de Bosselli-, nunca llegó siquiera a incomodar en serio a Pablo Migliore. Los dirigidos por Ricardo Caruso Lombardi no contaron con aproximaciones claras, pero conservaron una línea que permitió mantener la idea fija en buscar el arco rival y no en sufrir los ataques de su competidor.Durante el segundo tiempo el panorama general no sufrió grandes modificaciones, aunque ambos equipos se animaron a jugar más. Antes de los primeros diez minutos de esa etapa, apareció la jugada de gol más clara del partido pero Mariano Andujar resolvió bien un mano a mano frente a Pablo Caballero. Luego de esto, Racing tuvo un pico en su rendimiento mediante el cual merodeó varias veces el área rival en base a jugadas esporádicas y pelotas paradas. Estudiantes dependió mucho del armado de juego en los pies de Gastón Fernández y sobre todo de Juan Sebastián Verón, y recién sobre los instantes finales pareció animarse a ir de nuevo en búsqueda de la apertura del marcador. Pero al igual que en la primera etapa, la defensa de Racing y las propias limitaciones locales impidieron que el cero se modificara de manera definitiva en La Plata.