miércoles, 24 de diciembre de 2008

RACING VUELVE

La cola de 100 metros no era para ver ningún partido, esta vez el hincha tenía que jugar. Volvía a ser protagonista, como cuando impidió que cerraran el club, llenó una cancha sin fútbol o en las marchas contra el gerenciamiento. Y la rompió. Fue la figura de un día histórico para Racing, el de las elecciones tras 11 años de quiebra y gerenciamiento. A las 8, el horario estipulado para abrir la sede de Mitre 934, ya se percibía un clima especial. La electricidad recorría las camisetas racinguistas que ocupaban la vereda y dos carriles de la avenida. La demora de una hora, por el insólito olvido de uno de los candidatos (Salvador Azerrad no había mandado las boletas), no perturbó en lo más mínimo el espíritu de la gente, que emitió su voto y armó el podio lógico de un comicio que coincidió totalmente con las encuestas previas. Primero quedó el ahora presidente Rodolfo Molina, segundo Miguel D'Aquila, tercero Hugo Recchia, cuarto Daniel Lalín y último Azerrad.A las 9, por fin, la sede abrió para recibir a los 5.099 votantes que se presentaron hasta las 18. En principio se había especulado con estirar una hora el cierre, por aquella demora inicial. No hizo falta, porque a las 17 ya había sufragado más del 80% de los socios habilitados: 5.857 que cumplieron el trámite del reempadronamiento. Otra muestra de conciencia colectiva del hincha. La afluencia sólo se vio interrumpida por un chaparrón que se desató en Avellaneda cerca de las 14.30.Con seguridad. El operativo contribuyó enormemente a que todo se desarrollara en paz. Y no sólo por los 100 policías que se encargaron de controlar los accesos, sino por los recaudos que se tomaron para hacer transparente la elección y evitar cualquier sospecha de fraude. Supervisando todo estaba la Junta Electoral y el interventor García Cuerva. Tampoco faltaron los barras, de la antigua camada y de la nueva, quienes esperaron en el exterior e incluso algunos votaron. Quedó Pelado. Lo que dominó la elección fue la tranquilidad. No hubo incidentes, ofensas entre los diferentes grupos, ni siquiera miradas de soslayo. Casi todos los candidatos y sus grupos de trabajo permanecieron en el lugar con el objetivo de hablar con los socios. El único que faltó fue Lalín.
No hizo falta esperar al recuento de los votos para saber que Molina era el nuevo presidente. El boca de urna le daba a este abogado de 43 años una ventaja de 2 a 1 sobre D'Aquila. Tendencia que se registró en las primeras horas de la elección y se mantuvo durante todo el día. Conocedor de estas cifras, al mediodía D'Aquila pidió por televisión que los socios concurrieran a votar porque "todo estaba muy parejo". Fue su intento de revertir la historia. Unas horas después, a las 15, Azerrad ya reconocía la victoria de Racing Vuelve.¿Por qué ganó Molina? Forma parte del grupo que desarrolló un trabajo silencioso pero efectivo en el predio Tita Mattiussi y con la creación de la escuela Primaria en la sede. Y por cómo se rodeó. Consultados por este diario, muchos socios explicaron que vieron acertada la decisión de contar con Luis Carbone, nieto de uno de los primeros presidentes de Racing y con mucha presencia en Avellaneda, como vice primero. Y en especial aseguraron que optaron por Molina cuando se enteraron de que el padre Juan Gabriel Arias formaba parte de la lista. El cura, muy querido por los simpatizantes, fue incorporado una vez que recibió el permiso de la Iglesia para desempeñarse como dirigente. Y eso inclinó la balanza de los indecisos, ampliando así la diferencia sobre D'Aquila.Dos minutos antes de las 18, Molina volvió a aparecer por la puerta de Mitre 934 y ahí se desataron los festejos entre los 700 hinchas que ya habían cortado totalmente la avenida. Lo recibieron al cantito de "se siente, se siente, Molina presidente". Siguieron con "ya se acerca Nochebuena, ya se acerca Navidad, con Molina presidente el pasado nunca más". Y se acordaron de Blanquiceleste y sus dos gerenciadores (Fernando Marín y Fernando de Tomaso), para terminar el repertorio con Lalín. "Este es el triunfo de toda la gente de Racing. Y queremos sumarlos a todos para devolverle al club su grandeza. Nosotros tenemos gente capacitada para cada área, pero también reconocemos que en las otras listas hay profesionales de primer nivel", aseguró Molina antes de ser paseado en andas. Discurso típico de ganador, que el tiempo dirá si se transforma en un hecho.Después, el nuevo presidente, el primero después de una década nefasta que sólo se mitigó con el título del 2001, saludó desde el balcón de su búnker instalado a unos metros de la sede y repitió su consigna de "honestidad y trabajo". Hoy asumirá y atacará dos frentes. Por un lado lo económico, con una auditoría. Y, por el otro, lo futbolístico: charla con Llop y refuerzos (Papu Gómez y Leguizamón). Racing Vuelve ganó. Y Racing volvió.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Se Levantó la Quiebra

Héctor García Cuerva, el todavía interventor de Racing, confirmó que:"Después de 9 años y medio levantamos la quiebra". Esa es la noticia más fuerte del día por Avellaneda. Justo antes de las elecciones presidenciales del domingo, Racing vuelve a ser un club limpio, de la gente y para la gente. Pasó mucho tiempo, entre la caída del imperio bajo la presidencia de Daniel Lalín (candidato nuevamente el domingo), pasando por el gerenciamiento de Blanquiceleste, primero en manos de Fernando Marín y luego por las de Fernando De Tomaso, hasta este presente con García Cuerva como interventor. Casi diez años y "Racing a partir del lunes vuelve a ser un club normal, como cualquier otro", dice García Cuerva. --¿Cómo se levantó la quiebra?--Primero se pagan todos los pasivos exigibles y los pasivos no exigibles, o sea que no están verificados, se garantizan. O sea que no hay ningún acreedor que tenga el crédito reconocido que no haya sido pago. Los que no se han verificado después de 9 años de quiebra, esos se garantizan sobre una hipoteca en la sede de Villa del Parque. Son créditos que aún no están verificados, no se saben si existen o no existen. --De todas maneras, no era necesario levantar la quiebra para ir a las elecciones...--No, pero es un hecho fundamental. Levanta la quiebra y el que gana administra, a partir del lunes. Se va el órgano fiduciario. Y se paga con los fondos que había Racing. Los montos que se pagaron son más o menos 7 millones de pesos, más la garantía para gastos de 5 millones de pesos. De garantía, es para honorarios y todos los gastos de la quiebra. García Cuerva explica con paciencia y claridad los pasos que se siguieron para sacar a Racing del pozo en el que permanecía hundido. Pero también se hace un lugar para aportar su cuota de política, en vísperas de las elecciones. "A partir del lunes, empiezan a cobrar todos los acreedores. De Tomaso no es acreedor –aclara-. Y Lalín... Lalín cedió el crédito y a Lalín le debe Blanquiceleste. Lalín se presentó en el concurso de Blanquiceleste. Blanquiceleste es otra sociedad, es una sociedad gerenciadora, no es Racing", cuenta el interventor.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Se quedó en 22

Una mezcla de voluntades con escaso fútbol fue lo que provocó que dos equipos irregulares a lo largo del torneo llegaran al final con la motivación de cumplir apenas con objetivos secundarios, más la intención de regalarle una buena despedida a Zapata del lado rosarino y a Moralez desde la otra vereda. Y se fue más contento el Pepi sólo porque a Gamboa le salió bien la apuesta por Formica, autor de un golazo que estuvo muy por encima del nivel que se vio durante los 90 minutos. Después, generó el penal que prometió ser el mejor regalo para la última noche de Zapata. Sin embargo, el ya ex futbolista falló y contó con la ayuda de Bernardello para liquidar a un Racing que quedó a un triunfo de los 25 puntos que se había propuesto conseguir. El tercero de Insaurralde, ya fue de yapa.
Anoche, como a lo largo del Apertura, Gamboa buscó que su equipo se transformara en el protagonista del partido. Lo consiguió de entrada hasta que sufrió con algunas llegadas de un Racing tibio, que desapareció de la cancha en el segundo tiempo. Los cambios por los que apostó el Negro dieron mejor resultado que los que metió Llop y así Newell's, sin hacer demasiado, terminó ganando con holgura y armando una fiesta por el triunfo que coronó una buena campaña y por el adiós de Zapata.Del otro lado, Moralez también se despedía, no del fútbol, aunque durante los 90 minutos de anoche sí lo abandonó. La última vez del Enano (al menos hasta la próxima vuelta) fue el resumen de todo Racing. Anémico de fútbol, apenas un puñado de intenciones que se desmoronaron en un segundo tiempo para el olvido. Dos atajadas de Migliore habían sostenido a los de Llop en la primera etapa, pero todo se cayó --incluido el arquero-- en el final. Conclusión: Racing cosechó su peor derrota del Apertura, agrandó la mala racha del último tramo del torneo (apenas logró dos de los últimos 15 puntos diputados), no pudo alcanzar los 25 que anhelaba y, encima, puede pasar las vacaciones en zona de Promoción si Godoy Cruz y San Martín de Tucumán ganan sus partidos.Sin dudas, en Avellaneda se aproxima un 2009 de cambios profundos porque, más allá de la renovación institucional y el nuevo presidente, Llop deberá revitalizar a un plantel que arrancó mal, pareció levantarse y terminó otra vez en el piso. Ya no estará Moralez, que no siempre fue el del flojo rendimiento que tuvo en Rosario, y lo va a sentir. Todos los candidatos a conducir el club prometen aprovechar los cuatro cupos y eso es lo que necesita este equipo, sobre todo en calidad, para no ser el que amaga y después termina en la lona.

lunes, 1 de diciembre de 2008

No existe la Justicia

La verdad es que fue muy injusta esta derrota. No merecíamos irnos con las manos vacías. La Acadé no fue menos que el campeón del Apertura, ¿o van a decir que ya no está decidido quién debe dar la vuelta? Porque el penal que regala Lunati no tiene nombre... Bah, sí tiene: choreo. Eso sí, para nosotros no pudo cobrar un choreo. ¿Por qué? ¿La de Lugüercio no era similar a la de Figueroa? Y ni hablar de los rivales que tenían inmunidad para pegar...Eso sí, esta vez el equipo tuvo algunas fallas defensivas que no venía mostrando. Igual, con todas sus limitaciones, respondió bien ante un rival difícil y en un campo complicado de jugar. Y también es cierto que no ligó. Ahora quedan dos finales de seis puntos y hay que sumar sí o sí para llegar a ese famoso piso de los 25 puntos, porque los de abajo están ganando y de a poco se están acercando.

Lunati y 11 más

La Academia, como en el Clausura pasado, tuvo que enfrentar no sólo a Boca, sino también, al árbitro de turno. Esta vez fue Lunati el responsable de complicarle la tarde noche a los dirigidos por Llop cobrando un penal inexistente.Boca se jugaba la punta del torneo. Habiendo ganado Tigre su encuentro ante River, el conjunto Xeneize tenía la obligación de ganar para mantener su solitario liderazgo en el Apertura 08. La Acadé necesitaba sumar para llegar a cumplir su objetivo planteado a principio del campeonato: Llegar a los 25 puntos.El local comenzó el encuentro presionando al conjunto dirigido por Llop, y Racing, por su parte, inició el partido dormido en la parte defensiva, jugando sorpresivamente al fuera de juego. De a poco, Moralez fue haciéndose dueño del mediocampo. Junto con Zuculini y Pepino, Frasquito empezó a mover los hilos en la mitad de cancha. El cotejo a esta altura ya era parejo, el diez de Racing a los 21 tuvo la situación más clara de la Academia en todo el partido pero su remate dio en el travesaño. El encuentro era parejo hasta que Lunati decidió entrar en escena y llevarse todos los aplausos de la tribuna local: Figueroa se tiró dentro del área, Migliore no llegó ni siquiera a rozarlo, y penal para Boca. Riquelme se encargó de abrir el marcador.Racing Club reaccionó sin muchas ideas pero con mucho ímpetu. Leandro González personificaba lo que era la búsqueda de la Academia: Presionando, ganaba el balón pero terminaba la jugada con un remate que se iba muy lejos del arco defendido por García. Lucero, en todo el partido, no ejerció influencia alguna por su banda concretando uno de los encuentros más flojos del ex Newell´s en lo que va del Apertura. Si a esto le sumamos un González muy errático, las posibilidades de concretar alguna jugada de gol para el equipo dirigido por Llop se reducían drásticamente. Y el empate llegó en el mejor momento del modo más inusual.Faltaban 2 minutos para el cierre de la primara etapa y Franco Sosa conectó con su cabeza un corner de Moralez: la pelota entró al lado del palo La Acadé se fue al descanso con la esperanza intacta de dar el batacazo en la Bombonera. La primera parte del segundo tiempo regalaba más bostezos que alegrías.Pese a esto, Boca encontró el gol de la victoria tras un rebote que le cayó en los pies a Riquelme. El 10 remató sin darle alguna posibilidad de reacción al arquero albiceleste. A partir de este momento, los dirigidos por el Chocho dominaron , sin embargo, las ocasiones más nítidas de convertir las tuvo el local: Viatri se perdió el tercer gol en tres oportunidades. Racing con mucha más garra que buen juego arrinconó a los dirigidos por Ischia pero no consiguió en ningún momento asustar al arquero Xeneize. Los minutos pasaron y Boca terminó de concretar una victoria que lo deja en lo más alto del Apertura. Los hinchas de Racing volvieron a sentir, como en todo el torneo, que habían hecho lo suficiente como para merecer al menos un punto. La realidad muestra que la Acadé acumula 21 puntos, está a 4 del objetivo con 2 encuentros por disputarse: Gimnasia de Jujuy de local y Newell´s de visitante.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Se durmió y fue Empate

"Esto es Racing" es una sentencia repetida que omite más de lo que expresa. Porque si la explicación de azares, infortunios y despropósitos deportivos e instucionales de la Academia se explicaran como un destino irrevocable, pues poco habría por hacer en procura de modificar esa tendencia. Otro duelo con un rival que le disputa la permanencia en Primera, otro comienzo favorable y otro cierre infeliz. Racing deberá encargarse de la parte que le corresponde. Por caso, la elección de una estrategia basada en el adelantamiento ajeno para buscar el desnivel mediante réplicas, no es un pecado en sí mismo. El problema se genera si, como les ocurrió a los muchachos del Chocho Llop, los contraataques se nublan a pesar de una plena nitidez. Moralez hizo su parte (un gol notable y dos pases de gol); el resto no. Lugüercio deberá entender que un pase para la conversión -como el que debió haberle dado al Enano- es tan importante como su deseo para acumular goles. Leandro González tendrá que acompañarlo en la reflexión después de haber echado a perder dos ocasiones frente a Sessa.Gimnasia le metió batalla, pero con munición liviana. El Lobo carga con la tarea de una suma urgente y postergada, herencia de dos campañas para el desastre. Las correcciones propuestas por Madelón (una defensa que pretende más asentada, aunque no siempre lo consiga, un medio con pies prolijos y al chiquito Niell como eje de ataque) ayer funcionaron con eficacia relativa, porque el retroceso de Racing le otorgó posesión de una pelota usada para la fricción. En el abuso del bochazo, tres de los cuatro defensores locales se sintieron a gusto, ya en los cruces exactos o en el dominio aéreo. Pero entre los cuatro de abajo también aparece Marcos Cáceres, lejos de la eficiencia que mostró en la primera parte del año. El paraguayo (¿habrá sido por el jet lag luego del viaje desde Omán) se atornilló y tuvo palco VIP para ver el estupendo cabezazo de Agüero. La pelota parada era el único recurso que le cabía a Gimnasia, y lo aplicó bien.Luego de la victoria en Tucumán, Llop reconocía una ilusión de 29 puntos para aliviar la carga en el próximo Clausura. Pero fue nada más que un sueño. Despierto, ni siquiera los 25 fijados como primer objetivo parecen a mano.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Mereció otra Suerte

Una nueva fatalidad para Racing selló una derrota que no merecía. Antes del blooper de Migliore, aunque ya en desventaja, había jugador mejor que Colón. En especial en el primer tiempo, le faltó contundencia para capitalizar en el resultado un juego convincente, una búsqueda permanente del arco rival con toque y vértigo por las bandas, una presión efectiva y una actitud que provocaron el aplauso de sus hinchas. ¿Será que todavía no consiguió la madurez suficiente? ¿La carencia de un goleador? Racing perdió la oportunidad de despegarse en la tabla de los promedios y no logró quebrar la racha de no ganar dos partidos seguidos: la última vez fue en septiembre de 2007, cuando consiguió tres victorias consecutivas (2-0 a San Martín de San Juan, 1 a 0 Vélez y 1 a 0 a Arsenal). Pasó más de un año.En el juego, de todos modos, Racing hizo un partido más que digno. La convicción con la que tomó la iniciativa en el comienzo fue otra muestra de la seguridad y el progreso de un equipo al que todavía le falta, pero que no deja de exteriorizar señales positivas. Lo mejor: la presión para recuperar y manejar la pelota, la aceleración para atacar y acumular hombres en ataque. Los déficit: la inseguridad de los centrales para contrarrestar los pelotazos de Colón a Fuertes y Rubén Ramírez, la mencionada imprecisión en la definición y los nervios en la desventaja. A su rival de anoche le alcanzó con una gran actuación de Pozo, los puntos altos de Falcón y Oyola, la peligrosidad de Ramírez, la efectividad de Fuertes y la increíble pavota de Migliore.Un error y nada más que eso. Que Migliore no se autoflagele. La gente de Racing ya le dio su veredicto: inocente. Y lo hizo apenas protagonizó esa jugada que figurará en todos los resúmenes de fútbol de acá a 30 años. La Pavota del metegol hecha realidad. Es el riesgo de ser arquero, una falla y no hay manera de disimular ni levantarse. Similar al gol que se come Maxi en el PT, pero con otras consecuencias. Racing no mereció perder este partido, ni siquiera empatarlo. Ya está, a seguir rumbo a los 25 puntos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Victoria en Tucumán

Para Racing, fue una visita dulce a Tucumán, porque para ratificar su crecimiento futbolístico, los dirigidos por Juan Manuel Llop lograron un triunfo claro y contundente ante San Martín de Tucumán, un rival directo en la tabla de los promedios. Los de Avellaneda pegaron primero y luego mostraron inteligencia y equilibrio para aguantar el resultado. José Luis Fernández y Peppino hicieron los goles del equipo del Chocho Llop. Migliore le atajó un penal a Ibáñez cuando el partido estaba 1-0.
Racing comenzó a ganar el partido desde el arranque. Al minuto y medio llegó la apertura del marcador gracias a un remate certero de José Luis Fernández, quien entrando por el medio del área mandó la pelota al fondo de la red. A partir de ahí todo fue de la Academia, que tuvo más fútbol y también, llamativamente, más velocidad que un rival que se mostró lento, pese a estar más acostumbrado que los de Avellaneda al tremendo calor de la tarde-noche tucumana.San Martín tuvo su chance de llegar al empate, con un penal que no pudo convertir Ibáñez y que de manera brillante contuvo Migliore. Con el bajón lógico del penal fallado, siendo superado por Racing, los tucumanos se quedaron, perdieron fe en si mismos y más cuando Peppino aumentó la diferencia, para la locura de los hinchas académicos en la tribuna visitante.En el segundo tiempo todos esperaban una reacción, que nunca llegó, y por eso Racing no sufrió, nunca estuvo en duda su victoria y se fue de Tucumán con tres puntos vitales, que le permiten seguir fuera de la promoción y soñar con el año que viene estar peleando por otra cosa.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Empate Aburrido

En la previa se esperaba muchísimo más de ambos equipos que terminaron protagonizando un partido chato en el que ninguno de los dos lo supo ganar.Se repartieron puntos en un resultado que fue justo.En el arranque el equipo de Liniers se mostró mejor parado en la cancha. En los primeros 15 minutos dominó la posesión de la pelota, mientras que el equipo del Chocho parecía desconcertado y no terminaba de meterse de lleno en el partido. Luego de que se transcurriera el primer cuarto de juego la Academia pareció despertarse, comenzó a presionar más a su rival y a tratar de insinuar alguna que otra situación de peligro. La más clara no solo del primer tiempo sino de todo el partido para el lado de la Academia llegó a los 22, cuando luego de un tiro libre de Sosa que era bloqueado por la barrera, Moralez quedaba solo para definir frente a Barovero, pero finalmente su remate se termiaba yendo por encima del travesaño. Luego no pasó mucho más, tan solo un cabezazo de Lugüercio que se iría relativamente cerca del palo. De esta forma terminaba la primera mitad, por un lado, un Racing agresivo y despierto decidido a buscar el partido pero que no lograba llegar a terminar la jugada con claridad; y por el otro un Vélez que dejaba una actuación muy pobre sin generar peligro alguno en el arco académico.
En el complemento las cosas variaron. La actitud del Fortín varió y comenzó a jugar el partido en el campo de Racing con la posesión de la pelota y sin sufrir demasiado los ataques de académicos que siempre terminaban esfumándose antes de llegar al área velezana. A los 8, el conjunto de Tocalli tuvo el gol en los pies del Burrito Martínez, quien entró solo al área y sacó un remate de zurda que salía besando el palo izquierdo de Migliore. Vélez avisaba y los dirigidos por el Chocho no reaccionaban. La Academia no conseguía inquietar a un rival que cada vez se afianzaba más en el campo y se le venía encima. Seis minutos más tarde, Cristaldo ingresaba al área por el mismo lugar que lo había hecho Martínez minutos antes y sacaba un remate que se salía cerca del palo.Los minutos pasaban y la Academia no conseguía inquietar a Barovero. Llop intentó mover piezas haciendo ingresar a Prichoda, Méndez y Caballero, pero las cosas nunca cambiaron. A los 32 lo tuvieron los de Tocalli, cuando el ingresado Nanni entraba al área y sacaba un remata de zurda que salía pegado al palo izquierdo de Migliore. Luego, el ex arquero de Boca, realizaría una gran atajada tapando un buen cabezazo de Zapata que tenía destino de gol. Vélez era más y lo buscaba, Racing no sabía como generar situaciones peligrosas. Sobre el final las acciones se diluyeron y lo cierto es que ninguno de los dos lo supo ganar. Fue un típico 0 a 0, aburrido, disputado en mitad de cancha y estéticamente horrible. Pese al flojo encuentro de Racing hay que destacar que de esta forma culmina una gran semana para los dirigidos por Llop en la que con el empate de ayer han conseguido 5 puntos de 9 que le permiten respirar un poco en el fondo de la tabla de los promedios alejándose a dos puntos de Central y de la promoción. La Academia termina sacando un punto que antes no sacaba. Antes estos tipos de partidos se perdían el la última jugada. Lo importante es no perder, lo importante es sumar, y la Acadé sigue sumando…

jueves, 30 de octubre de 2008

A Puro Empuje

Corazón 100%. Ese es el órgano que mantiene alejado a Racing de la Promoción, el que aún le da vida. El cuore de estos pibes es una bomba que impulsa litros de sangre que suplen la falta de fútbol. Corren, meten, te empujan hasta el arco. A falta de juego, sobra huevo. Así terminó levantando un 0-2 y metiéndole una nueva gambeta a ese fantasma conocido como Promo. Y el fútbol que no tuvo Racing, lo generó el Papu Gómez solito. El le puso técnica a un partido que pintaba para mamarracho. El inventó dos desbordes, con gambeta y genialidad incluida, para que Leguizamón gritara en dos ocasiones (la primera definición, de chilena, para ver y rebobinar infinidad de veces). Sin embargo, al Arse le faltó el corazón del rival.Hasta los 2 minutos del segundo tiempo, fue Zuculini el único que metió y que se animó con la pelota. Maxi Moralez, bastante apagado hasta ahí, en las pocas decisiones que acertó, equivocaba al receptor (Leandro González la mayoría de las veces, y Lucero en otras). Pero el segundo gol de Legui fue el golpe que levantó, primero, a los hinchas de Racing, quienes con el "vamos, vamos los pibes" motivaron a los gurrumines y el cuore les bombeó más que nunca. El ingreso de Caballero aportó las travesuras y atrevimiento de un pibe y no se achicó cuando Racing más necesitaba de alguien que además de meter, jugara. Porque Lugüercio intentaba, pero no le alcanzaba para la última pincelada. La línea del fondo de los de Garnero empezó a ser vulnerable y los de Avellaneda buscaban (desprolijamente). Campestrini impedía los tiros libres de Franco Sosa (dos veces, y ya le había tapado un terrible mano a mano a Zuculini) y empezaba a convertirse en la figura. Aunque el Arse no salía, el Papu seguía con sus gambetas pero sin ayuda y Racing, como podía, iba. Hasta que Maxi metió el descuento y Caballero, el empate. Y Racing siguió poniendo corazón y estuvo cerca de ganar un partido que, por momentos, parecía perdido. Con un poco más de juego colectivo, la Acadé mirará sin susto la tabla de los promedios. No siempre podrá levantar un partido así. El bobo necesita un complemento futbolístico. Si los del Chocho Llop vuelven a mostrarlo, Racing seguirá su vida con tranquilidad.

domingo, 26 de octubre de 2008

Frenó al Ciclón

Un comienzo inesperado para propios y extraños. Apenas había pasado un minuto en el Cilindro y Racing ya le ganaba a San Lorenzo. Una buena jugada entre Franco Sosa y Maxi Moralez por la izquierda, con taco incluido, y un pase magistral de Pablo Lugüercio para que Adrián Lucero defina y ponga arriba a la Academia. El equipo de Llop, que venía de perder contra Banfield, derrotaba casi desde el vestuario al líder indiscutido del Apertura. Después del gol todo volvió a la normalidad. Un clásico trabado, con mucha pierna fuerte. Ninguno de los dos llegaba con mucho peligro, aunque siempre la defensa del Ciclón parecía endeble, algo poco común a lo largo del campeonato. A los 19 minutos otro golpe al puntero. Moralez encaró al área y Bianchi Arce lo bajó. Gabriel Brazenas no dudó y cobró penal para el local. Moralez lo cambió por gol y comenzó el delirio en Avellaneda.El concierto de Racing siguió de la mano de Maxi y Lüguercio, que a la cuota de fútbol le sumaban mucha entrega y sacrificio. El conjunto de Llop tuvo muchísimas oportunidades para aumentar la diferencia, aunque la puntería no fue la mejor. Del lado de San Lorenzo era todo nervio e impotencia. Nada de fútbol en esa etapa inicial y preocupación en el rostro de Miguel Angel Russo.En el complemento, el técnico del Ciclón quiso cambiarle de entrada la cara al equipo. Hirsig y Solari entraron por Juan Manuel Torres y Barrientos. De a poco, San Lorenzo volvió al partido y llegó con riesgo al arco de Martínez Gullota. La Academia se metió atrás para cuidar el resultado. A los 24, un tiro libre de Aureliano Torres que nadie rozó terminó en el fondo de la red. Las esperanzas renacían en San Lorenzo. El final fue sufrimiento para Racing. Aunque el pitazo de Brazenas dejó pura alegría entre los hinchas locales que bajaron a San Lorenzo y le pusieron pimienta al Apertura. Festejó Racing y también Tigre, Newell´s y Boca.

domingo, 19 de octubre de 2008

Sin Ideas

Con la mirada en la tabla de los promedios, los dos se cruzaban en el Sur con un mismo objetivo: ganar.En un partido trabado, con pocas acciones frente a los arcos, Racing no aprovechó las dos o tres que tuvo y cayó ante Banfield, que sí capitalizó una. Hubo imprecisiones y marcas ajustadas con mucha presión de a ratos. El juego colectivo que le había dado réditos al equipo de Llop hoy sólo se vio en algunos pasajes el primer tiempo. En el complemento, los locales se pusieron en ventaja con un cabezazo de Barrales en una acción desde pelota parada y luego se supieron defender. Racing sumó gente en ataque con los ingresos de Caballero y Sánchez Sotelo por Zuculini y Wagner. Arrinconó a su rival, pero no le encontró la vuelta a la defensa contraria. Sólo tuvo una ocasión bien clara en tiempo de descuento que tapó Lucchetti para cerrar el resultado.Racing, un paso atrás en esa recuperación milagrosa que habían tenido en este Apertura.

sábado, 4 de octubre de 2008

Ganó,Gustó y Goleó

Hubo una vez un día en que todos los hinchas de Racing, desde el más grande hasta el más chico, se fueron de la cancha felices, orgullosos como siempre pero serenos como casi nunca, o como nunca en los últimos tiempos, con el tensiómetro marcando una presión lógica, con la esperanza plena de que todo es posible con una noche como la de anoche. "Sólo faltó que a Llop le creciera el jopo", dijo, exultante, uno que apuraba la salida porque lo esperaban en su trabajo nocturno. Quizás ése hubiese sido el único milagro que le faltó a esta goleada perfecta de Racing contra Central, a este contundente rendimiento plasmado en el resultado, en el juego y en el ánimo.Desde que le den un penal después de 41 partidos -el último había sido el 2/9/07, 1-1 ante River- hasta que el Enano Moralez meta un gol de cabeza (anulado, finalmente, aunque no dejó de ser un logro del chiquitín haber cabeceado con justeza palermeana), todo salió bien. Esta vez no hubo oscuros duendes que jugaran en contra ni nada que 22 pies y 11 cerebros no pudieran manejar. Si algún hecho infortunado ocurrió, le pasó a Central, no a Racing que destrozó a su rival de punta a punta del partido: en un puñado de minutos lo liquidó a fuerza goles y después tuvo actitud de sobra para seguir buscando aun con marea a favor, sin sacar la pierna y sin cancherear abusándose de la decadencia ajena. Con tres goles de ventaja y un jugador más, el equipo se encontró en un momento del segundo tiempo con seis hombres en posición de ataque, listos para presionar y querer más. Moralez parecía dolorido pero seguía corriendo, jugando y haciendo jugar, aportando su alta calidad, la que muchos esperaban a comienzo de año, para el Clausura pasado, pero que llegó a pleno en este Apertura. En diferido, pero vale y mucho; igual que los huevos de Zuculini, un metedor con espíritu en estado puro, un guerrero que puede despertar simpatía por trabar con la cabeza, aunque su mayor virtud está en que jamás renuncia a una jugada: para recuperarla o seguirla, aun llevándose por delante a los rivales, como en el primer gol. O en el orden de Yacob, infiltrado por una lesión en sus aductores. En el vamos, vamos los pibes, en definitiva, se apoyó esta estructura aplanadora.Ni siquiera el penal inventado por Collado (en realidad, se lo indicó mal Claudio Roucco, su asistente dos) Racing se sintió sacudido. Y si algún fantasmita sobrevoló por Avellaneda, como cuando alguno amagó con recordar aquel 3-3 con Lanús que era 3-0, el viento se lo llevó rápido hacia otro rumbo. No había margen para malos pensamientos. Racing volvía a jugar bien y, como en la fecha pasada ante River, era contundente. Y como hacía rato no pasaba, todos se fueron a sus casas con la ansiedad de aguardar la llegada de la próxima fecha para seguir gozando.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Empate a Puro Gol

Hay un nuevo Racing, asentado en su precariedad pero consciente de su lucha con Llop al borde de un ataque de pelos.
Moralez es un muy buen jugador, en envase mini, que aprovechó un piso rápido, sacó a bailar a medio River (Gerlo fue su mejor compañía) e hizo jugar a todo Racing. Inteligente, fue Moralazo porque buscó los espacios donde mejor desnivelar y por eso lamentó como ninguno la salida de Paco.
Martínez Gullotta se enojó con él mismo incluso antes del gol de Buonanotte. La obvia misión de cualquier arquero es atajar, aunque hay algo que no se ve pero se advierte y es cuando el que está en el arco transmite seguridad. Ayer, Wally no generó esa sensación.
A Racing el punto le puede caer mejor, pero se va a lamentar el partido que se le escapó de las manos.
Fue un partidazo, con el aliado que siempre es el agua para agilizar jugadas, dinamizar el juego y darle espectacularidad a situaciones que en campo seco podrían ser normales.
No lo ganó Racing por las fallas de su arquero y cierta inmadurez para manejar momentos. Fue muy bueno lo que hizo por las bandas con Leandro González (jugó un primer tiempo de Selección) y Lucero, y el esfuerzo general. Le faltó darle el golpe de gracia a un rival herido y que el paraguayo Cáceres fuera lo confiable que generalmente es en el juego aéreo (perdió en los goles de Salcedo y Quiroga).
Pese a los errores defensivos, los de Avellaneda dejaron una muy buena imagen. Nadie duda de que jugando de esta manera son más los puntos que se van a ganar de los que se van a perder. El lema «todos corren, todos luchan» sigue en pié. La identidad futbolística sigue en construcción, por vías que la están llevando a buen puerto. El problema del equipo es conocido por propios y extraños: la falta de recambio, más que nada en puestos vitales, como ser el 9 de área. El viernes, ante Rosario Central, habrá que corregir algunos aspectos para conseguir la victoria y hacer valer este empate en el Monumental.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Para Despegar

Con el corazón en la mano, Racing celebró una victoria muy valiosa ante Estudiantes. Fue mejor que su rival, dominó durante buena parte del juego y ganó sin discusiones para sumar tres puntos vitales para consolidar su promedio y salir del fondo en la tabla del torneo.Tras la injusta caída en Mendoza, Racing dio una muestra de entereza anímica recomponiendo su imagen de equipo y mostrando que está en condiciones de entrar en el camino del crecimiento colectivo. Con entusiasmo y decisión los de Llop salieron resueltos a asumir el protagonismo, apuntalando su idea sobre la producción de Maxi Moralez, conductor electrizante de cada avance.La fórmula del juego quedó establecida muy pronto: Racing tenía un plan y lo llevó a cabo ante un Estudiantes que no sabía qué era lo que debía hacer y, para cuando sus jugadores empezaron a conocerse, el partido ya estaba 2 a 0 en favor del local que bien temprano pegó su primer golpe: corrida de Moralez por la derecha, centro pasado al segundo palo por donde apareció muy libre Lucero para meter un cabezazo alto e implacable que Andújar no pudo detener.El gol no provocó la reacción de Estudiantes que, impreciso y sin espacios, expuso un alto grado de impotencia al que le agregó fricciones y entradas a destiempo. Racing mantuvo sus bríos y siguió empujando, dominando la mitad de la cancha y asfixiando cada intento del rival.Y esa ambición de Racing tuvo su premio apenas pasado el primer cuarto de hora, cuando Shaffer trepó por la izquierda y mandó un centro rasante que encontró bien despierto a Sánchez Sotelo para puntear el balón en el primer palo y aumentar la ventaja.Estudiantes nunca logró zafar de la telaraña que tejió Racing en zona defensiva por lo que tuvo muchos problemas para generar peligro. Racing parecía estar más cerca del tercero que Estudiantes de descontar. Es más, lo tuvo una vez Sánchez Sotelo y también Maxi Morales con un lindo tiro libre que Andújar mandó al corner. El espectro del juego cambió ni bien arrancó el segundo tiempo. Benítez trepó sobre la izquierda, cedió a Galiana quien remató de zurda (la pelota se desvió en la espalda de Shaffer) y se metió contra un palo para achicar la diferencia.Entonces creció el fervor de Estudiantes, entró Boselli y ya Racing no fue dueño de la escena, aunque siguió con orden defensivo y complicando los intentos de la visita. Pero faltaba mucho y había que aguantar. Un cabezazo de Boselli se fue muy cerca del palo; el Pincha coqueteaba con el empate ya con Moreno y Fabianesi en cancha y asumiendo más riesgos. Pero el reloj empezó a jugar para Racing que con un generoso despliegue en todas sus líneas se las ingenió para no pasar sobresaltos. Los minutos pasaron, Estudiantes cada vez tenía menos fuerza y, en contraposición, Prichoda estuvo a punto de anotar el tercero con un cabezazo que se fue muy cerca.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

En el último Minuto

Seguramente, aunque le cueste reconocerlo ante los micrófonos, Juan Manuel Llop debe estar muy arrepentido en haberle dicho a Facundo Sava que no iba a ser tenido en cuenta. Es que, si bien es cierto que en el momento en el que se le comunicó el DT tenía la promesa de que llegarían refuerzos para el ataque, ahora Racing anda carente de un referente de área, función que bien supo cumplir el Colorado. Porque, no hay dudas, este es otro equipo muy distinto al del campeonato pasado y al de las dos primeras fechas, pero produce mucho y concreta poco. Ya le había pasado frente a Independiente y Tigre y, le volvió a ocurrir en Mendoza, donde no supo lo definir y, en el final, Godoy Cruz se llevó la victoria 1-0 con un gol de tiro libre de Figueroa (con complicidad de Martínez Gullota).
Ya tiene cierto volumen de juego Racing, ahora anda buscando goles, los que se llevó el Colorado Sava a Arsenal. O los que iban a venir y no vinieron... En fin, de una u otra manera, Llop tiene un problema que resolver.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Faltó el Gol

El factor suerte puede torcer un poco para allá o un poco para acá, pero no más. Sólo el tiempo, entonces, ubicará a Racing en esta escala. Consumido el primer cuarto del torneo, el balance numérico habla de un 33% de puntos obtenidos, cinco de 15: pocos para un equipo que necesita muchos porque así lo requiere la lucha anti-descenso. Sin embargo, la sensación térmica va a contramano y dice que este Racing de Llop se está acomodando y camina lento. El diagnóstico indica algunas certezas que deberá pugnar por superar, como la falta de gol. Y vaya que tendrá que esforzarse y aguzar los sentidos para conseguirlo, porque de los goles depende ganar o no. Por eso, en cierto modo, sólo empató con Tigre. Porque las que tuvo no supo resolverlas, al igual que tantas otras a lo largo de estos cinco partidos que lo tiene con apenas dos goles a favor, uno de ellos -ante Argentinos- con el que sumó por única vez de a tres. Pero, en tanto, va reforzando ideas y tratando de forzar realidades. Jugando por abajo, apostando a la agresividad para recuperar la pelota en campo rival aunque a veces se atolondre y pase del vértigo al torbellino. Interesante la posición de Maxi Moralez, con gran despliegue para aparecer por cualquier lado, pedirla siempre y buscar el desequilibrio. Lo mismo que el ir constante por las bandas de los volantes. Tigre -que pareció conformarse rápido con la igualdad en Avellaneda- lo padeció, en especial en la primera etapa. En la segunda parte Racing se taró y el tiempo que se agotaba le agotó las piernas. Encima, la roja a Mercado -cuatro minutos después que la de Castaño- apuró las tablas cuando Racing se predisponía a sacar provecho del hombre de más. Pero fue hasta donde pudo, hasta donde le dio el cuero. Mañana, quizá, dé un pasito más.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Tres Puntos y Algo Más

Fue algo más que un simple triunfo el que logró ayer la Academia en el complicado estadio de La Paternal. Rompió rachas de todo tipo y color. Primero que nada hay que mencionar que logró la primera victoria del campeonato pero no solo eso, sino que además rompió una serie de 12 partidos sin éxitos fuera de casa (la última había sido en la fecha 16 del Apertura 07, 3 a 1 a Gimnasia en La Plata) y le ganó al Bicho por primera vez en el Diego Maradona (también marcó el primer gol en 4 presentaciones) en donde le cortó al local un invicto de nada menos que 17 partidos. Además de cortar rachas y series, el equipo del Chocho pudo ganar y sacarse, en cierta forma, el trago amargo que había significado empatar ante Independiente en el clásico tras haberlo dominado totalmente en los 90 minutos de juego.Por el envión del empate con gusto a más en el clásico, o porque a falta de figuras bueno es el sacrificio colectivo, o porque entendió rápido que sólo con esa garra y ese corazón será posible no repetir la pesadilla del año pasado, o por todo eso junto, Racing obró un milagro en La Paternal. O varios. No sólo el milagro de la multiplicación de la piernas para correr, meter y raspar hasta someter al rival. Sino, sobre todo, consiguió ese otro milagro de convertir un gol y ganar por primera vez en esa cancha tras cinco partidos con frustraciones. O, sin tantos detalles, sencillamente el milagro de ganar. En la ley de estos tiempos que le tocan vivir: poniendo todo.
Sin Maxi Moralez, y esa defensa que no extrañó la ausencia de Cáceres y tampoco dejó pasar ninguna visita al área de camisetas rojas, desde ahí atrás ganó confianza, Racing, pero lo bueno lo siguió modelando en la mitad de la cancha con el sacrificio y los botines filosos de Zuculini y Yacob. Donde Peñalba, Ortigoza o Mercier trataban de hacerse salida, enlace entre la pelota que venía de atrás y los puntas que esperaban adelante, ahí mismo cortó Racing. De raíz. Al límite. Y bastante más allá también, gracias a la permisividad de un Sabino que perdió el control del partido enseguidita, nomás. Para redondear el austero plan de Racing, que hoy sabe que para más no le da el sueldo, faltaba un gol. Y lo encontró la primera vez que un delantero pisó el área con intenciones serias, con ese movimiento veloz de González, rápido para buscar la segunda jugada cuando el remate de Lucero todavía no era un rebote infantil. Cuando lo fue, y el punta lo pescó, el plan cerró a la perfección.
Los minutos pasaban y todo seguía igual: el conjunto local iba pero no generaba demasiado peligro y la Academia apostaba a la contra. En los últimos 15 la Academia aguantó bien ya que el Bicho no volvió a inquietar a Gullotta, y luego de cinco largos minutos añadidos por Sabino el partido terminó y Racing se llevó los tres puntos. Tres puntos que renuevan la esperanza del hincha y que le otorgan una importante confianza al plantel y al Chocho. Si se quiere, se puede. Si se quiere, la promoción quedará bien lejos...

martes, 26 de agosto de 2008

Mereció Más

¿Qué tiene que hacer Racing para ganar un partido? Es cierto que el club está desquiciado, que armó un plantel como pudo y a las apuradas, que los jugadores dicen que vienen y al final no vienen, que la lucha por no descender no se debe sólo a estos tres partidos del Apertura... Es verdad que Racing tiene millones de problemas. Pero si no le ganó ayer el clásico a Independiente, ¿cuándo lo hará? ¿Cuántas veces más en el torneo va a enfrentar a un equipo que, directamente, no lo ataque? ¿En cuántos partidos más va a gozar de tantas chances tan nítidas como las que tuvo en el primer tiempo? Y eso que consiguió empatar en la última jugada del partido. Por lo menos se le dio eso. Estuvo al borde de una derrota que hubiera sido inexplicable, como inexplicable es la pésima actuación de Independiente. De este clásico no fue Racing el que salió con preocupaciones, que de por sí arrastra las suyas. Pero si tiene los pies sobre la tierra y es conciente de lo que pasó ayer, es Independiente el que debe sentir la necesidad de reflexionar de manera profunda.
La Academia no ganó, pero el modo a través del cual llegó al empate, en el final, generó una profunda satisfacción en su gente. Más allá de sus limitaciones futbolísticas, de su falta de definición en la mayoría de sus situaciones de gol creadas, el hincha valoró la enorme actitud de un equipo que, en ese sentido, goleó al Rojo e hizo más como para justificar un triunfo.

lunes, 18 de agosto de 2008

Segunda Derrota

En Racing, parecía que lo peor ya había pasado. Porque en el torneo anterior, el equipo terminó último y eso lo llevó a garantizar su continuidad en primera división, al vencer a Belgrano en la Promoción. Pero con la nueva etapa, se profundizaron los viejos problemas. Pues los dirigidos por Juan Manuel Llop no hacen goles, perdieron los dos encuentros en el arranque del campeonato y vuelven a estar emparentados con los riesgos de la zona de descenso, por lo que de cara al clásico del próximo fin de semana ante Independiente, ya se menciona que el resultado de ese partido será decisivo para la confirmación de un cuerpo técnico que todavía no le pudo dar una idea de juego al conjunto albiceleste
Huracán le sacó un pescuezo con poquito. A pesar de las modificiaciones generosas en su nómina (sólo cuatro titulares de la temporada pasada), evitó el descontrol (Goltz, clave como sostén de la defensa), creció en orden con la reaparición de Barrientos y logró ventaja de la manera en que podía presumirse a partir de su debilidad en ataque. El gol de Cólzera, referencia permanente para el Globo, fue otro detalle de que en Racing no abunda madurez. Como hace una semana contra Lanús, la desventaja representa un drama para el que no existe remedio. Con 40 minutos por delante, Racing se resignó a una debilidad de ideas y espíritu que no le autorizan augurios de prosperidad. Si había que poblar el terreno cercano a Limia, el reemplazo de Sánchez Sotelo por Leandro González no fue la respuesta adecuada. Y si la urgencia de la suma habilitaba al recurso de los bochazos, la fórmula tenue a la que echó mano Racing aconsejan una terapia de grupo como blindaje de la confianza.A Racing las cuentas le salen mal. Ahí anda, multiplicando angustias, restando ilusiones, sumando traumas y dividiendo opiniones acerca de qué camino tomar.