domingo, 29 de junio de 2008

Recaudación Clausura 2008



Un partido a puertas cerradas,
último en la tabla general,
jugar promoción....NADA, NI
NADIE PUEDE CAMBIAR
TANTO SENTIMIENTO.
SIMPLEMENTE ÚNICOS.




La Promoción, la Promoción, se va a la pu.........!!!!

Era el día, 90 minutos de fútbol a todo o nada. Estaba latente la posibilidad de que Racing, nada menos, cayera descendido a la B Nacional. Por eso sus hinchas colmaron el Cilindro de Avellaneda para el partido revancha por la Promoción ante Belgrano. El partido del año, sin dudas. La ida había terminado 1 a 1 en Córdoba, por eso a La Academia le alcanzaba con un nuevo empate para mantener la categoría, por la ventaja deportiva. Pero la tensión generalizada en el estadio era el primer rival del equipo de Juan Manuel Llop.
Se luchó mucho, como debe ser una Promoción. Desprolijo, ya no había lugar para el análisis. Tal vez Belgrano mereció mejor suerte, pero las finales se ganan, y fue Racing el que la ganó. Puro corazón Academia, que edificó su permanencia en Primera desde la convicción de Llop, la seguridad de Martínez Gullotta, la entrega de los pibes, la presencia de Sava, el desequilibrio de Moralez, la experiencia de Estévez y, sobre todo, el apoyo de los hinchas, de los más de 40.000 fieles que despidieron toda su angustia en el Cilindro con el pitazo de Pezzotta. Sin dudas que deberá trabajar mucho para no volver a encontrarse en esta situación el próximo año, pero Racing es de Primera y de Primera no se va.

lunes, 5 de mayo de 2008

No Tiene Aguante

Cada historia que comienza a escribir, cada ilusión que vuelve a nacer parece tener un final conocido de antemano. El trauma que quedó desde el 3-4 frente a San Lorenzo, en el campeonato pasado, es un estigma digno de diván. Racing no puede con su temor y el rival de turno se alimenta de sus miedos. La Academia de Avellaneda tiene un chip peligroso y dañino. No sabe cerrar los partidos y en la primera de cambio se derrumba. Es una adrenalina que se percibe en el alma del equipo y precede a la debacle. Ni siquiera frente a un rival desesperado y asfixiado por los insultos de su propia gente durante la derrota transitoria, los de Llop lograron agrandarse y sentirse ganadores. Porque Central estaba sin Norte. Perdía sin atenuantes, no encontraba cómo llegar al arco y el manual de respuestas no aparecía. Costa estaba más preocupado por contener a Moralez que en pasar al ataque, Zuculini (ingresó por un Bastía que nunca pudo correr por su tobillo lastimado) se comía a todo el que pasaba por el medio y los pelotazos a los delanteros se diluían en las manos de Navarro. Racing tenía el match tan resuelto que se mareó solo. En seis minutos se lo dieron vuelta y ni el empate con gusto heroico de Sava sirvió de ansiolítico para calmar el pánico. Que en tiempo cumplido un centro del Kily se meta en el ángulo puede parecer mala suerte, pero el problema de Racing es más profundo y grave: acumula puñales que lo arrastran a la Promoción y que atentan contra la identidad del equipo. Entre dos equipos con muchas falencias y pocas virtudes, salió victorioso el que conservó la cabeza un poco fría. Y el que se jugó la ropa: Madelón metió a Messera y a Díaz. Aunque hubiera sido lo mismo si atacaba con uno. Porque el visitante arrastraba golpes que ya no puede disimular ni su arquero con futuro europeo (reaccionó tarde en dos goles). Por eso el 3-2 se festejó como una final del mundo. El cuerpo de Racing quedó con una herida más y el local logró salir de terapia intensiva. Todavía falta, pero la psiquis de esta Acadé sufrió una depresión peligrosa.

Promoción y Decepción

Sin fútbol, pero poniendo todo lo que hay que poner en un partido de esta naturaleza y también con un poco de suerte, Rosario Central superó hoy a Racing por 3-2 en un infartante partido, clave para escapar de la zona de Promoción, de la que salieron los canallas y en la que quedó el conjunto de Avellaneda. Racing se había puesto en ventaja en la primera mitad después de una desafortunada acción del boliviano Ronald Raldes, pero en un final electrizante, Central lo dio vuelta con goles de Vizcarra, quien había desperdiciado un penal en el primer tiempo, y Damián Díaz. A tres minutos del cierre igualó Facundo Sava, pero en el minuto final Cristian González, con algo de fortuna, puso el 3-2 definitivo. La primera etapa fue trabada. El juego se desarrolló en mitad de cancha entre dos equipos que pensaron más en mantener el arco en cero que en atacar, reflejando la realidad de uno y otro en el torneo. Racing manejó un poco más la pelota en el centro del terreno con Matías Sánchez y Maximiliano Moralez, y por eso a los 23 generó la primera situación clara tras un centro del ingresado José Shaffer que Cristian Alvarez sacó al corner con lo justo. Central llegó por primera vez a los 32 cuando Franco Sosa le cometió una falta dentro del área al colombiano Martín Arzuaga, cuando éste giró tras recibir un gran pase de Cristian González. Pero José Vizcarra ejecutó muy mal el penal. Lo pateó al medio del arco facilitando el lucimiento de Hilario Navarro que rechazó la pelota sin problemas. El encuentro siguió con el mismo tono y, a los 40, el que tuvo la oportunidad fue Moralez, quien remató desde afuera del área tras una buena pared con Sava, obligando a Alvarez a rechazar al corner junto al palo derecho. Parecía que la parte inicial moría 0-0, pero a dos minutos del final la historia cambió. Un tiro libre ejecutado por Moralez desde la derecha en tres cuartos de cancha cayó en el centro del área y en una confusa acción, entre Erwin Avalos y Ronald Raldes, pusieron el 1-0 parcial para Racing. El partido cambió totalmente en el segundo tiempo. Fueron 45 minutos memorables, sobre todo para los hinchas de Central, que cambió radicalmente de imagen. En los primeros 15, primero con Arzuaga y después con Costa, el local tuvo dos ocasiones claras para arribar a la igualdad. Después, durante un buen rato, el partido se jugó al ritmo que siguió marcando Maximiliano Moralez. Central era un cúmulo de nervios y la gente se impacientaba cada vez más. Hasta que, a los 32 minutos, llegó un centro de Papa desde la izquierda y Vizcarra se anticipó de cabeza a toda la defensa visitante y marcó el empate parcial. Racing contestó a los 35 con un corner de Moralez que fue bajado por Menghi dentro del área y Avalos, libre por el segundo palo, remató afuera. En la réplica, Central no falló. Vizcarra habilitó a Damián Díaz, quien con un fuerte y elevado remate dejó sin chances a Navarro y puso a su equipo al frente. El equipo de Madelón estaba para la victoria, pero otra vez aparecieron viejos problemas en el juego aéreo y Sava, muy libre, igualó de cabeza a tres minutos del cierre tras un centro de Schaffer. El empate era un hecho, pero cuando se apagaba el tiempo reglamentario, el Kily González sacó un centro desde la izquierda que le salió hacia al arco y se le coló en el segundo palo a Navarro, desatando la locura en el "Gigante de Arroyito". La fiesta fue de Central, que le sacó tres puntos a Racing y lo dejó en Promoción.

domingo, 27 de abril de 2008

Volver a Sufrir

Racing y Tigre se enfrentaban en Avellaneda con objetivos bien diferentes. El renovado equipo de Llop, más prolijo y ordenado que el que manejó Micó, llegaba a este partido con el fantasma de la Promoción acechándolo. Por su parte, el Matador, de irregular campaña en este 2008, necesitaba el triunfo para enderezar el rumbo y mantener vivo su sueño: terminar en una buena posición en la tabla general para poder disputar por primera vez en su historia un torneo internacional. Más allá del duelo dialéctico de los técnicos, el partido ofrecía muchas garantías, muchos condimentos. El encuentro tuvo un arranque bárbaro. A los dos minutos Chatruc casi grita el primero. El volante recibió un pase y desde una buena posición metió un derechazo tremendo que besó el palo derecho de Islas. Enseguida respondió la visita: Román Martínez probó de afuera y la pelota pasó muy cerca. Racing (sin Sava, lesionado) intentaba llegar por abajo. Guiado por un eléctrico Chatruc y acompañado por Bastía. Los locales hacían todo bien hasta al área de Islas. Allí morían todos sus intentos. El Polaco Bastía tuvo una muy clarita a los 24. Recibió en soledad en el punto de penal y le pegó fuerte, arriba. El arquero del Matador voló y la mandó al tiro de esquina. Una atajada gigante. También Tigre tuvo su chance. Ayala saltó más que todos y su cabezazo no terminó adentro por centímetros. La Academia, con mucho empuje, dejó una mejor imagen en el primer tiempo. Gonzalo García casi mete un gol quinielero (envió un centro y la pelota se cerró peligrosamente). Luego, Moralez (Nno le cobraron un penal) sacudió la modorra con dos buenas acciones: un remate que se fue por arriba y un desborde con centro atrás que despejó Blengio. En la última, un fallo polémico. Martínez tiró un centro y la pelota dio en la mano de Bastía, quien estaba adentro del área. Bassi recién cobró cuando se lo marcó su asistente. Pero lo sancionó afuera. Error. El arranque del complemento fue a puro ritmo. A los 2, por primera vez en el partido, se juntaron Avalos y Navia. El chileno habilitó a Chatruc, quien eludió a un defensor y quedó de frente al arco. Pero el volante se encontró con un Islas agrandado que se quedó con el grito de gol de la multitud. La respuesta de Tigre llegó al toque. Suárez picó libre y definió mal ante el apurado achique de Navarro, el rebote le quedó a Galmarini, pero el Patito le erró al arco cuando el arquero ya había quedado afuera de la acción. Promediando el segundo tiempo, el dominio de Racing se hizo evidente. Con Moralez bien abierto sobre la izquierda, complicando a Paparatto. Pero la mayoría de los avances morían en centros que los defensores del visitante sacaban sin problema. Recién a los 27, el local pudo ganar de arriba: Malano (ingresó por Navia) cabeceó un envío de Sosa pero la pelota quedó en poder de Islas. En el final, la Academia abusó del juego aéreo. Moralez rompió el molde a los 35 y casi festeja. El Enano escapó de su marca sobre la izquierda y sacó un disparo bajo que se perdió afuera. El árbitro Bassi, de regular actuación, decretó el final, que le cayó mejor a Tigre, que con este punto llegó a los 50 en la temporada. Racing, que mereció más, volvió a la zona de Promoción. Está en la misma situación que Central, al que visitará la próxima semana. Será la primer final de siete que le restan para mantener la categoría.

domingo, 20 de abril de 2008

Academia de la Mufa

Racing es otro pero su mufa es la misma. A punto estaba de enhebrar su segunda victoria consecutiva. ¡Dos triunfos seguidos! Si el 1 a 0 a Arsenal lo festejó como la final del mundo, ni hay que decir lo que habría siginificado el 3-2 que no fue. ¿Y por qué no pudo ser? Porque Racing exageró con los goles. De una semana para la otra se puso a jugar y regaló un primer tiempo que ni los propios hinchas creían posible. Chatruc cargó con la responsabilidad y fue el equipo de José. Con la voluntad, la experiencia y el ansia por salir del túnel, el Pepe contagió a todos. Y si con el contagio no alcanzaba, él mismo se inventó una trepada por la derecha, llegó hasta el fondo de puro guapo y echó un centro que terminó en la vuelta de Moralez al gol, previo palazo de Bastía. Racing, definitivamente, era otro. No por ganar de nuevo, sino por cómo se mostraba en la cancha: seguro, ganador. No son muchos los equipos que siguen jugando al ataque cuando van ganando. Y Racing lo hizo. Con la pelota al ras del piso, con triangulaciones, con llegadas al vacío... Hasta era otro por su suerte. El gol en contra de Facciolli lo deja claro. Fue el primer córner que Maxi no tiró como si lo fuera a cabecear él y adentro de carambola. Y con 2 a 0, tampoco aflojó. Tiqui tiqui entre Navia y Avalos, Maxi entró solo por la izquierda y sí, créalo o no, 3 a 0 al campeón y en su casa. Y éste fue el problema de Racing: se pasó. Lanús se sintió humillado y el gol que encontró Sand antes del descanso lo hizo entrar al vestuario creyendo que debía mostrar otra cara y que levantar dos goles no era misión imposible. Fue otro el equipo de Cabrero, pero también tuvo las circunstancias a su favor. Descontar tan pronto (otra vez Sand), por ejemplo. Que Hilario Navarro, de los más confiables del equipo, tuviera una nochecita de ésas... Que Zuculini, el pibe que entró por Moralez, reventara el travesaño en vez de clavarla en el ángulo... Y que en la penúltima de la noche, la bola le quedara servida a Ramírez para reventarla como no había podido hacerlo en la Libertadores. Sin quitarle ni medio mérito a Lanús, Racing confirmó que su mufa es la misma.

domingo, 13 de abril de 2008

Desahogo

El promedio es la soga en el cuello de Racing. Juan Manuel Llop llegó a la Academia para hacerse cargo de esa granada sin seguro. Y el primer desafío era Arsenal en el Cilindro de Avellaneda. Era el debut del Chocho en un equipo en zona de Promoción y virgen de victorias en el Clausura.Puso las cosas en su lugar Llop. No hizo magia, ni nada raro. El Chocho plantó dos líneas de cuatro bien marcadas. Le dio orden a Racing, algo que no lograba desde hace mucho tiempo un equipo cargado de urgencias.Arrancó por el ABC. Y lo hizo bien Llop. Porque en el inicio Racing fue mejor que Arsenal.Muy ordenado, con mucha presión en ataque y formando pequeñas sociedades, la Academia de Llop parecía que lo pasaba por encima a Arsenal. Sosa y Chatruc por derecha, Gonzalo García y Moralez por la izquierda, Bastía y Sánchez en el medio, Cáceres y Mercado en el fondo, y Sava y Avalos arriba. Orden y progreso. Faltaban las jugadas claras de gol, pero por la actitud y el buen juego que mostró Racing era inevitable para Arsenal que la pelota le llegara con peligro a Orcellet.La primera fue a los 16, Moralez desbordó por izquierda y envió el centro para Sava. El cabezazo del Colorado se fue apenas afuera. La pelota era de Racing, claro dominador del partido en el primer tiempo. De Arsenal únicamente se vio algún intento del Papu Gómez. Aislado. Nada que Cáceres no pudiera controlar con un despeje de cabeza, o Matías Sánchez esterilizando cada gambeta rival. Arsenal corrió sin jugar muy preocupado por defender.Racing ya merecía estar arriba en el marcador. A los 36, Matías Sánchez llegó al fondo por la derecha y envió el centro. Mosquera quiso rechazar, pero la pelota le pegó en la espalda a su arquero. Le quedó a Avalos, mansita en la puerta del área chica, pero el paraguayo se apuró y llegó destartalado para definir. Su zurdazo se perdió por encima del travesaño. Clarísima. Era un buen síntoma, el local llegaba con peligro porque jugaba bien al fútbol. El gol, después, llegaría solo.En el segundo tiempo Arsenal se paró varios metros más adelante en el campo de juego. Pellerano sacó al equipo y Carrera comenzaba a gravitar por la derecha. Aunque todavía no le llegaba con claridad la pelota a Calderón. Primero con una falta de García sobre Carrera, después un tiro de esquina; el equipo de Sarandí se arrimaba a fuerza de pelotas paradas. Sin embargo, no se jugaba bien en el Cilindro. Se metía mucho en el medio y había poco juego asociado.Y entre los que más metían y raspaban estaba el Polaco Bastía. Así, a pura fuerza y corazón, el volante rubio recuperó una pelota en tres cuartos de campo rival. Cuando se acercaba al área lo bajaron de atrás y Collado no dudó en cobrar el tiro libre en la puerta del área. Se acomodó la barrera, Moralez reclamaba la distancia, y por atrás tomó carrera Franco Sosa. El lateral sacó un remate fantástico, por arriba de los jugadores de Arsenal, que se acomodó con mucha rosca al lado del palo izquierdo de Orcellet. Golazo de Sosa, 1-0 y el alma otra vez en el cuerpo.Un delirio infernal se produjo en la tribuna local. Los hinchas de Racing completamente locos de alegría por una victoria que se hace desear en el Clausura. Pero no había tiempo para festejos, todavía quedaba mucho y Arsenal, herido, iba por el empate. Bottaro entró por Carrera. Pero fue Avalos el que desbordó por la izquierda en una contra fugaz a los 21, el centro para Sava fue perfecto, pero el cabezazo del Colorado terminó desviados. Con el gol a favor, Racing mostró aplomo y gozó de una tranquilidad que hacía rato no reinaba por Avellaneda.Se notó la mano de Llop de entrada en Racing. Y hasta se dio el lujo de hacer debutar a Franco Zuculini, que ingresó por Matías Sánchez que se fue con un golpe en el tobillo izquierdo. E inmediatamente Báez, que ya estaba amonestado, vio la roja y dejó al Arse con diez por hablar de más. El panorama era ideal para Racing, que además jugaba bien. También entró Bonet por Chatruc.Fue pobre el intento de Arsenal por conseguir el empate. Y Racing mereció marcar más goles. Lo tuvo Avalos a los 35, después de un tiro libre. Y más tarde Zuculini no supo aprovechar un mano a mano que Orcellet se encargó de mandar al tiro de esquina.Sólido hasta el final, Racing supo cuidar la victoria. La primera del Clausura, la que le permite salir del fondo de la tabla y de la Promoción. La que le permite soñar con la recuperación que lo posicione en el lugar que merece un club con tanta historia. Se fue Chocho Juan Manuel Llop. Con el triunfo en el debut y satisfecho por haber cumplido el objetivo inicial. Fue el primer peldaño, todavía le quedan muchos más a La Academia. Aunque la alegría de la primera victoria no se la quita nadie.

sábado, 5 de abril de 2008

Empate y Promoción

Espeso es el clima que atraviesa Racing. Uno más en la historia de un club enorme, marcado por el sufrimiento. La renuncia de Micó, la falta de sucesor, las declaraciones de Falcioni sobre Llop, un equipo sin victorias en el Clausura, último en la tabla de posiciones y más que apretado con los promedios. Así, La Academia se trasladó hasta Liniers para comenzar, de una vez por todas, con su remontada ante Vélez.Claudio Cristofanelli, el entrenador de paso que tiene Racing, decidió plantar dos líneas de cuatro, con el regreso de Matías Sánchez como lateral derecho, Adrián Bastía en el medio y Maxi Moralez como un volante por izquierda suelto, siempre listo para generar situaciones de gol. Racing, a puro sacrificio, se adueñó del balón y dominó en el primer tiempo. Moralez se estacionó sobre la izquierda y desbordaba a Luciano Vella, pero poco a poco se fue apagando y careció de movilidad por lo que terminó estancado. A los 24, clavó un tiro libre bárbaro que pegó en el travesaño. Pero nada más.Mucha fricción en el medio, y muchas faltas también. Maxi Bustos y Víctor Zapata raspaban con Yacob, Bastía y Bonet. Se jugaba poco al fútbol. Racing se repetía en centros para Sava que eran bien controlados por Uglessich, Pellerano y Bustamante. Mientras que Cabral y Escudero no pudieron asociarse casi nunca para abastecer a los pibes de arriba. Un primer tiempo aburrido que terminó sin goles y lleno de interrogantes para ambos. El partido fue otro en el complemento. A los 3, Coria estrelló un tiro libre de zurda en el palo de Hilario Navarro. Y a la jugada siguiente Erwin Avalos cabeceó por encima del travesaño, tras una buena jugada colectiva de Racing. Era otra la actitud.Todo el desahogo, la mufa que parecía desvanecerse, el grito alocado en el banco de los suplentes y el rugido de la popular visitante hicieron creer que hoy era el día en el que Racing iba a obtener su primer triunfo en el campeonato. A los 12, Yacob habilitó con un pase magnífico a Sava. El Colorado la bajó de pecho en el área y tocó cruzado ante la salida de Montoya. Por el segundo palo y con el arco vacío, Avalos llegó a la carrera para pegarle con bronca hacia la red. El 1-0 fue una bocanada de aire inmensa para los jugadores de Racing que se abrazaban. Fue un quiebre, sin dudas, ahí los futbolistas se convencieron de que pueden salir del mal momento.Pero pareció un espejismo. Una ilusión óptica. Tal vez haya sido por la necesidad de obtener los tres puntos que Racing decidió cuidar el resultado con uñas y dientes. O tal vez fueron los cambios de Tocalli que mandó a la cancha a Ocampo y a Sena, por Bustos y Vella. Lo cierto es que Vélez, con poco, llegó al empate. A los 26, Zapata sacó un bochazo bárbaro al pecho de Coria, de más de 50 metros. El delantero la bajó en el área por izquierda y tocó sutilmente de zurda ante la salida de Navarro a los pies. Mansita la pelota se metió en el arco de Racing para el 1-1.Se congeló el partido con el empate. A los 34, Coria vio la roja, y cuando Cristofanelli mandaba al equipo en busca de la victoria aprovechando la superioridad numérica, Yacob también se fue expulsado. Jugó de contra Racing, también Vélez, aunque lo cierto es que en el final los dos se conformaron con el empate. No soportaba una derrota más Vélez (venía de caer ante River y Estudiantes), tampoco Racing. La Academia espera por Juan Manuel Llop para que lo saque de la zona caliente de Promoción.

Llega Llop

Había muchos nombres que rondaban el seno de Racing con el objetivo de convertirse en el sucesor de Miguel Angel Micó en la dirección técnica del equipo. Primero sonó el Bichi Borghi, quien estaba a punto de desvincularse de Colo Colo. Cuando las chances de éste se enfriaron, sonó fuerte Julio César Falcioni. El ex DT Independiente hasta tuvo una reunión con el gerenciador Fernando De Tomaso, pero sorprendentemente, cuando parecía todo hecho, apareció Juan Manuel Llop, quien esta tarde firmará el contrato con Blanquicesleste. El Chocho estuvo dirigiendo en Banfield hasta hace unos días cuando fue despedido por flojos resultados en los últimos partidos. Y ahora encarará el proyecto más importante de su carrera: llevar a buen puerto a una Academia a la deriva, que este campeonato intentará no quedar comprometido con el descenso y escaparle a la Promoción. Aún no trascendieron montos ni tiempo de contrato, aunque sí se sabe que mantendrá el mismo cuerpo técnico que lo acompañó en el Taladro. Por su parte, Falcioni explicó su paso al costado este mediodía en el programa Estudio Fútbol de TyC Sports. "Se habló mucho y a mí esas cosas no me gustan. No sé si era un problema económico o no. Yo me bajé porque no me gusta estar en boca de todos, sin saber lo que iba a pasar y sin haber llevado las negociaciones a fondo. La situación de Racing es muy complicada y tienen que estar tirando todos para adelante, si alguno no está convencido no sirve", contó. Se rumoreaba que el alejamiento había sido producto de que algunos futbolistas no lo querían como entrenador.

lunes, 31 de marzo de 2008

RENUNCIÓ MICO

Miguel Angel Micó dejó de ser el entrenador de Racing. Esta mañana reunió al plantel en el Cilindro de Avellaneda y les comunicó que había tomado la decisión de renunciar a su cargo. El técnico deja a La Academia en la última posición de la tabla del Clausura, con tres puntos, sin triunfos en lo que va del torneo y muy cerca de la Promoción."Es la mejor decisión es la que tomé. Para mí, para Racing, para la gente y para los jugadores", dijo Micó tras despedirse de los futbolistas. "Estoy convencido de que se puede salir de esta situación, hay plantel para eso. Le pido a la gente que siga alentando a estos jugadores. Y esperemos que el viernes llegue el primer triunfo, seguramente lo voy a disfrutar muchísimo desde afuera", expresó el técnico.Se acabó el ciclo de Micó al frente de Racing. Después de una pretemporada más que turbulenta con el éxodo casi masivo de jugadores que se iban por problemas con la gerenciadora del club, Blanquiceleste S.A. Ya en ese momento, Micó amagó con renunciar antes de arrancar el Clausura, pero le trajeron a Maxi Moralez y decidió seguir por el pedido de los jugadores. Sin triunfos en siete fechas, último en el campeonato y muy cerca de la Promoción, el técnico decidió dar un paso al costado esta mañana. "Era lo más conveniente para Racing. Uno estaba con toda la expectativa para revertir esta situación, pero bueno".Desde que Fernando De Tomaso se hizo cargo de Blanquiceleste (junio de 2006), es el tercer técnico que renuncia a su cargo. Simeone se fue ante la nueva dirigencia y el caballito de batalla era Carlos Merlo. Mostaza hizo una campaña discreta y terminó dando un portazo. Micó hizo un interinato y agarró Gustavo Costas. Los malos resultados también se comieron a un referente del club. Una vez más Micó se hizo cargo del equipo, esta vez en forma oficial."Yo me voy de la Primera. Pero estoy satisfecho porque ellos saben que yo di todo. En Racing hay mucha gente que quiere revertir esto. Con un cambio de conducción espero que pueda ser así. Eso les pedí a los jugadores. Ellos saben que voy a estar siempre, aunque no físicamente, los voy a acompañar con el corazón", se despidió Micó. Para sucederlo ya suenan Borghi, Falcioni y hasta La Volpe.

sábado, 29 de marzo de 2008

Más Complicado

Racing descubre día a día que el pozo es más profundo, que el equipo puede jugar peor, que el técnico que se va parece más incapaz que el que se fue, que al gerenciamiento no le queda ni el marketing de una bonita fachada, que su gente, ciega de ira, apaga la nafta con fuego.Racing es capaz de reinventar su propio historial de penurias. Colecciona convocatorias y acreedores, deja de existir por un día, revive de las cenizas, sale campeón cuando el país se incendia y se consume en quebrantos cuando a la mayoría le va, al menos, un poco mejor."Yo me voy, me estás forreando y no estoy anímicamente en condiciones de estar acá". Cuatro horas antes del partido, y no de un partido cualquiera, Maximiliano Estévez agarró su bolsito y se mandó a mudar de Ezeiza (el equipo se concentró en el predio de la AFA por temor a un piquete de los hinchas), y así rompió relaciones delante de todo el plantel, y en la misma cara del técnico desafió su investidura y su autoridad, desde un púlpito que él mismo edificó por el presunto derecho que le da saberse un jugador querido por la gente. Micó cometió la herejía de ponerlo de titular en la práctica de fútbol del jueves y sacarlo de los 11 poco antes de salir para el estadio. Como si no alcanzaran los seis (ahora siete) partidos sin ganar, como si no alcanzara el escándalo de la semana pasada contra Estudiantes, como si Racing no tuviera ya suficientes problemas con el armado del plantel, las deudas que se acumulan, con los jugadores que no se hablan con el que manda y con un DT que amaga con irse cada vez que se cepilla los dientes.Con los nervios crispados, Racing no tenía otro destino que hundirse un poco más en el barro. Movilizó a un grupo de mártires que siempre está en las fotos más dolorosas, que intentó que sus gritos perforaran el cemento del estadio. Pero desde adentro de la cancha de Lanús el ruido mayor lo hacía el silencio de un equipo que no puede con su alma. ¿Dónde quedó el ánimo encendido de ese Racing que arrinconó a Estudiantes hace días? Puede que los cachetazos que el Pincha le metió en dos minutos lo sumiera en el sopor del saberse vencido antes de jugar.Porque cuando la Academia se puso 1-2 casi sin proponérselo y quedaba aún un mundo por jugar, Racing no hizo más que tropezar con su sombra, tirar centros para que cabeceen los rivales, sin creer ni en un milagro. San Martín jamás imaginó un cierre más relajado. Y cuando Baldassi terminó el partido, los jugadores se fueron hicieron un silencio profundo porque no había palabra que pudiera conjugar mejor el momento. En algún punto del trayecto desde Guidi y Arias hasta el hotel Dazzler, Micó se bajó del último bondi a finisterre y se perdió en la noche. Su silenzio stampa, lejos de despejar fantasmas, los potencia. Que la gente putee a De Tomaso, que rezongue por el rendimiento de algunos jugadores o que denuncie complots de la AFA no lo exime del desastre. El hecho que se haya separado del plantel en un momento así ilustra los rumores que hablan de un alejamiento inminente, inclusive de una reunión que esta madrugada sellaría su suerte, como si un cambio de técnico cambiara algo...

martes, 25 de marzo de 2008

105 Años

El 25 de marzo de 1903, un grupo de jóvenes le dio identidad a Racing Club al unirse los clubes Colorados Unidos y Barracas al Sur, en la zona donde hoy se encuentra el estadio Juan Domingo Perón. Hoy, a 105 años, como pequeño homenaje, hay un repaso por la historia y de Racing.
En la época amateur, Racing logró nueve títulos amateurs (siete de ellos en forma consecutiva) entre 1913 y 1919, en 1921 y 1925. Con eso, surgió una leyenda del fútbol criollo, porque fue en la era romántica de este deporte cuando se ganó el mote de La Academia, debido a su fútbol vistoso, en el que predominaba la técnica individual en función del funcionamiento colectivo. Así, el equipo de Avellaneda se convirtió en la primera expresión genuina del fútbol argentino, porque con el nacimiento de La Academia vio también la luz lo que se llamó ”la nuestra”. Alberto Ohaco, Pedro Ochoa, Natalio Perinetti, Evaristo Barrera y Fernando Pasternoster se destacaron como exponentes de una raza de jugadores extrechamente vinculados con el gusto del hincha celeste y blanco. Con la llegada del profesionalismo, el club y sus hinchas empezaron a forjar ese destino de paciencia, pero también de inclaudicable lealtad, porque no fue sino hasta 1949 que se pudo volver a gritar campeón. Claro que la espera valió la pena, porque fue como si el equipo se hubiera destapado de fútbol, ya que también consiguió los títulos de 1950 y 1951, con lo que se transformó en el primer tricampeón del fútbol local, algo que sólo River igualó con el tiempo.Llegaron después los logros de 1958 y 1961, como para dejar en claro que la Academia no pensaba abandonar el sitio privilegiado que se había ganado en el fútbol vernáculo. Hasta que entre 1966 y 1967 se escribieron las páginas más resonantes de una historia grande. Se forma el glorioso Equipo de José, en alusión al técnico Juan José Pizzuti, quien fuera con anterioridad campeón como futbolista en la Academia.Ese grupo de hombres, que mezclaba experiencia y juventud consiguió el campeonato local en 1966 y se mantuvo invicto durante 39 jornadas, récord durante más de 30 años. Un año después se alzó con la Copa Libertadores en el certamen más largo que se haya disputado. Y por último, coronó una etapa formidable al consagrarse campeón mundial de clubes frente a Celtic, de Escocia, un hecho inédito hasta entonces para el fútbol argentino, tanto en el nivel de clubes como de selecciones.A partir de ese momento comenzó un lento declive deportivo e institucional del club, que llevó al equipo al descenso en 1983. El ascenso en 1985 renovó los vientos de alegría en la vuelta a primera, aunque antes de regresar, el plantel fue alquilado a Argentino de Mendoza para que disputara el regional entre otros hechos que marcaron una época. La Academia se reacomodó en el máximo certamen local de inmediato y luchó por los primeros puestos, aunque no alcanzó la gloria total. Sí, en cambio, llegó al éxito fuera de las fronteras, al quedarse con la Supercopa en 1988 y ser el primer club argentino en lograrla. Racing ratificaba, una vez más, su tradición de pionero del fútbol nacional. Aún a pesar de la gran hinchada y de este impulso deportivo, la crisis institucional siguió su curso inexorable. El estadio llegó a arrendarse como depósito de papas como otro hecho que marcó la historia. Un descarriado club desembocó en lo peor: la quiebra y casi extinción.Al borde del abismo y nuevamente del descenso, el juez de la quiebra, Dr. Enrique Gorostegui, decidió ceder el gerenciamiento del fútbol de la entidad a Blanquiceleste S.A., que en un año de gestión logró salvar al equipo de una nueva caída de categoría y lo sacó campeón, tras 36 años. Después siguieron años de intentar armar equipos todos los campeonatos, aunque la constante renovación de jugadores en lapsos cortos, los préstamos de futbolistas y la ida rápida de aquellos que se empezaban a destacar no permitieron afianzar un conjunto de peso. En los últimos meses, ya cerca de terminar de pagar la quiebra, el clima en Racing otra vez se enrareció, el plantel se vio disminuido y otra vez acecha el promedio del descenso.La historia dirá, pero hoy es tiempo de recordar a grandes académicos, como Vicente Zito, Enrique García, Ezra Sued, Norberto Méndez, LLamil Simes, Rubén Sosa, Federico Sacchi, Humberto Maschio, Orestes Omar Corbatta, Agustín Cejas, Juan Carlos Cárdenas, Roberto Perfumo, Alfio Basile, Enrique Wolff, Gustavo Costas, Ubaldo Fillol y Rubén Paz. La lista podría seguir con muchos más nombres. Aún así seguiría siendo injusta. Por eso, para todos los jugadores será siempre el agradecimiento, que se extiende a todos los hombres que ayudaron a hacer grande, con sus virtudes y defectos, a Racing, sinónimo de pasión, que hoy cumple 105 años.

Marcha

Un vallado en la intersección de las calles Uruguay y Viamonte le puso esta noche un límite prudencial a unos cuatro mil hinchas de Racing que marcharon ante la AFA para reclamar por la crisis institucional y futbolística que afecta a la entidad de Avellaneda.El lugar está custodiado por la Policía de Infantería y a pocas cuadras, también como medida precautoria, se hallan estacionados camiones hidratantes. Los hinchas pretenden terminar con el gerenciamiento que está en manos de Blanquiceleste SA, que los socios recuperen la conducción del club y que el CoProSeDe les permita ingresar el viernes próximo al estadio de Lanús para presenciar el crucial partido ante San Martín de de San Juan, el que en principio se realizará a puertas cerradas.Luego de pasar por la puerta de la sede de la AFA en Viamonte, los hinchas de La Academia marcharon hasta el Obelisco para continuar con la protesta.Los hinchas quieren evitar además que a la entidad de Avellaneda le descuenten puntos por los incidentes del sábado último en el Cilindro de Avellaneda, en ocasión del cotejo ante Estudiantes de La Plata.
Para Racing, no es un cumpleaños feliz. Para nada. Porque el club llega hoy a los 105 años, en un clima de decepción e incertidumbre, por el presente deportivo y el futuro institucional.

lunes, 24 de marzo de 2008

Impotencia

Es lo que se siente al ser víctima de un robo. Pero también al ver a un equipo que 11 contra 11 ya le habían dado vuelta el resultado en apenas tres minutos. Los errores groseros de Beligoy privaron a Racing de una supuesta reacción. Pero también es verdad que el equipo de Micó tardó nueve minutos en poder levantar las piernas tras el desmoralizador 1-2. Es fácil encontrar un chivo expiatorio y Beligoy hizo todos los méritos. Sin embargo, recordemos que la Academia debería haberse quedado con uno menos a los 19 del primer tiempo, cuando García hizo otra falta de anaranjada estando amonestado. Impericia del defensor y del técnico, que no lo sacó. Después de un primer tiempo idílico, con un golazo que no se veía desde la época de Rubén Paz, Racing volvió a ser Racing. Un grupo que se cae ante el primer contratiempo y que tiene una peligrosa tendencia al descontrol. Lo importante y preocupante es lo que viene. Un equipo diezmado para enfrentar a San Martín (hay que ganar, no alcanza ya con aplaudir la actitud) y la posibilidad de la quita de puntos. El panorama no podría ser peor. O sí: que De Tomaso siga manejando los destinos de un club al que se empeña en convertir en un Mercado de Pulgas. Nunca se hizo respetar en la AFA.

domingo, 23 de marzo de 2008

Mas Leña al Fuego

Lo pinchan y explota. Viene golpeado. Rema y rema. Pero no puede sacarse de encima a ese maldito promedio. Ya no es cassette cuando desde adentro afirman que cada partido es una final. Ante tremendo panorama, la noche de Federico Beligoy no fue un chorro de nafta en una hoguera que crece día a día, sino un pozo petrolero. El árbitro se equivocó. Y mucho. El Clausura avanza. El descenso golpea las costillas. Perder tres jugadores en un suspiro fue demasiado. Cada tarjeta del juez abrió un abanico de duda. Hay tela para cortar. Porque las tres rojas fueron apresuradas: Matías Sánchez mal echado, Bastía también y ni hablar de Moralez. Para colmo, la suspensión por falta de garantías, algo que podría derivar en una quita de puntos, como lo establece el reglamento.El horrendo segundo tiempo de Beligoy no fue sino una continuidad de los errores que tuvo en el primero.Hasta que llegaron esos minutos en los que la noche se descarrió. Amonestó a Bastía por una supuesta infracción a Lazzaro. No era ni falta. La segunda tarjeta es válida. Pero el daño ya estaba hecho. Antes se había ido Sánchez, héroe en el primer gol, injusto villano por dejar con uno menos a sus compañeros. El árbitro acertó en la primera sanción para el pibe por un golpe a Moreno y Fabianesi, aunque la segunda es discutible. El volante fue a trabar con alma y vida una pelota con Galván. ¿Acaso no es correcto que vaya con firmeza a disputar un balón?A estas alturas, los hinchas de Racing estaban al borde de un ataque de nervios, al igual que los jugadores. Por esa locura colectiva, Moralez vio una amarilla por protestar. Y, casi sin respiro, el Enano recibió la roja: fue a luchar una pelota con Angeleri, puso el brazo ante el inminente choque, el balón le dio ahí y acomodó su trayecto. Cobrar la mano fue acertado?, expulsar al jugador, no: ni cortó un avance rival ni puso la mano para meter un gol. De ahí, la locura y la suspensión a los 32 minutos del segundo tiempo. Micó se fue sin hablar, los hinchas esperaron al árbitro en el playón, en una escena de tensión que recordó viejas épocas. Ahora, el futuro incierto. El partido se le daría por perdido y podría haber quita de puntos, como sucedió con Newell's en la temporada pasada.

Suspendido

Si encima que a Racing le cuesta tanto sumar puntos, se le arman estos líos, difícil futuro le espera a la Academia. Ganaba Racing, Estudiantes se lo dio vuelta y tras eso, en pocos minutos le expulsaron a tres jugadores. La última roja, la de Moralez, fue por llevarse el balón con el codo, cuando las imágenes de televisión dejaron en claro que sólo se cubrió para que el balón no le reventara el pecho, y como la jugada había terminado en gol, se generó el escándalo en las tribunas.Beligoy suspendió el partido a falta de 13 minutos. El partido va a seguir, seguramente, pero la pregunta es: ¿le descontarán puntos a Racing por este episodio? Según los antecedentes más recientes, es lo que correspondería. Y si es así, el panorama se le presenta más que negro a la Academia. Estudiantes, en tanto, deberá quedarse con las ganas de asegurarse la punta en soledad, a lo que iba encaminado antes de la suspensión.Es que, más allá de los tres delanteros que puso el Pincha en la cancha, dio la sensación de que Racing fue el más agresivo en el primer tiempo. Peleó cada pelota al máximo, con Bastía y Matías Sánchez en una lucha incansable en el sector central del campo. El mismo Sánchez, más Bonet, fueron protagonistas por la derecha, costado por donde Racing volcó todo el juego. A eso hay que sumarle a Moralez, que siempre encaró por esa misma banda y buscó el mano a mano con Basanta. Sava pocas veces pudo ganar de arriba, más allá de un cabezazo que atajó Andújar. Pero el desequilibrio llegó por quien menos se lo esperaba: a los 41 minutos, Matías Sánchez se mandó una jugada de novela por derecha. Gambeteó a dos rivales, adentró al área, amagó para dejar en el camino a un tercero y cuando llegó al fondo volvió a amagar para desparramar a Alayes y metió un centro atrás perfecto y medido para que Fileppi arremetiese y de cabeza pusiera el 1 a 0, con lo cual Racing pudo gritar un gol tras cinco fechas. Un tanto que llegó justo para que Racing se fuera al descanso en ventaja.Pero Estudiantes sacó a relucir todas sus condiciones de buen equipo bien pronto. Entró Galván por Piatti, para reforzar un poco la mitad de la cancha y buscar tener más la pelota. Lo que en teoría puede parecer un cambio defensivo fue lo contrario, porque la visita generó mayor presencia en el medio, se hizo del balón y consiguió profundidad. A los 14, Enzo Pérez la cruzó a la izquierda, arrastraron marcas Lugüercio y Lázzaro para que Galván entrase solo y empatara el partido. Dos minutos después desbordó Lugüercio por izquierda, metió el centro y Lázzaro anotó el segundo con un cabezazo. En un abrir y cerrar de ojos, Racing estaba abajo en el marcador.Después, llegó la hecatombe para Racing, que en cuestión de minutos se quedó con ocho jugadores por las indebidas expulsiones de Sánchez, Bastía y Moralez, todas por segunda amonestación. La última, a Moralez, tuvo el condimento de que además vino aparejada de la anulación de un gol legítimo, cuando ya jugaba con dos menos, luego de esa decisión comenzaron los líos y Beligoy suspendió el partido por falta de garantías. Habrá que ver qué consecuencias le acarrea esto a Racing. Si se llega a determinar un descuento de puntos, menudo problema tendrá.

lunes, 17 de marzo de 2008

Buen Punto

River Plate y Racing Club igualaron 0-0, en el estadio Monumental de Núñez, donde los locales lamentaron el punto porque buscaron pero no tuvieron ideas para doblegar a su rival, en un encuentro válido por la sexta fecha del torneo Clausuara. River fue el único equipo de los dos que buscó la victoria, pero le faltaron ideas y la salida de Ariel Ortega, lesionado, terminó siendo clave porque los dirigidos por Diego Simeone a partir de esa situación perdieron en claridad y terminado siendo un conjunto muy desordenado.
River creció con Ortega jugando por derecha, Buonanotte por izquierda, que ganaban cuando se lo proponía, pero Radamel Falcao no participó del juego, quedando muy aislado Abreu.Por eso, el dominio ejercido por River se diluía con el correr de los minutos, pese a que la sensación en el estadio Monumental era que cuando se lo propusiera abriría el marcador.¿Racing? Poco y nada. La decisión de Miguel Micó de incluir un solo delantero de punta favoreció a River, porque Maximiliano Moralez al no llegarle la pelota bajaba a buscarla, algo que provocaba que Facundo Sava quedara muy alejado de todo lo que pasaba en el partido.Lo llamativo de esta decisión del técnico de Racing es que River demostró a lo largo de este año que sus mayores problemas se encuentran en su zona defensiva, pero Micó le solucionó todos los problemas a los millonarios, resignando cualquier posibilidad de atacar, salvo algunas llegadas perdidas de Moralez, entre las que hasta se animó a pedir un penal por mano de Gerlo. A todo esto los de Avellaneda deambulaban sin sentido dentro de la cancha y sólo la categoría de Maxi Moralez les daba una esperanza, como a los 33 minutos cuando el talentoso volante a pura gambeta dentro del área terminó su jugada con un remate que pasó cerca del ángulo derecho de Carrizo. En los minutos finales, Buonanotte, ya en su función de enganche, aunque recostado sobre la izquierda, comenzó a hacer más diferencia y tuvo una situación clara, que pasó al lado del ángulo derecho de Navarro.En el arranque del segundo tiempo Racing se adelantó unos metros en la cancha y se animó un poco más, generando peligro siempre con el solitario Moralez, quien en este equipo de Micó no tiene otra opción que arrancar la jugada y terminarla.Lo de River en el comienzo fue todo confusión, porque el ingreso del chileno Alexis Sánchez por Augusto Fernández desordenó al equipo, que dependía exclusivamente de lo que pudiera hacer Buonanotte para generar peligro.Tan malo fue lo de River en el segundo tiempo, que recién a los 23 minutos tuvo una chance de gol, con un remate Gerlo que pasó rozando el palo derecho del arquero Navarro.Hasta llegar a la media hora de juego en el segundo tiempo eso fue casi lo único que pasó, porque Rodrigo Archubi, uno de los peores en River, tuvo el gol luego de un centro de Mauro Rosales, pero no le acertó al arco con la cabeza, con Navarro vencido.

Micó mandó a la cancha a Diego Manicero, quien volvió a demostrar, esta vez en el estadio Monumental, porque en Lanús era suplente de un suplente, paseando toda su intrascendencia por Núñez.Con desesperación River fue a buscar la victoria, pero chocó con los dos zagueros de Racing, quienes se transformaron en las figuras de la cancha, rechazando todo lo que les llegaba para mantener el cero en su arco. Las pocas veces que los delanteros millonarios pudieron vulnerar a los centrales crearon peligro pero ahí se encontraron con un seguro Navarro, quien cerca del final le tapó, con ayuda después del travesaño, el gol a Rosales en un mano a mano.Sobre el final del partido Racing se quedó con uno menos por la expulsión de Sosa y fue todo sufrimiento, pero como River fue todo impotencia terminó festejando el empate.

sábado, 8 de marzo de 2008

No Levanta

Cuánto le duele a Racing el golazo con el que Bergessio se sacó toda la bronca y convirtió por primera vez con la camiseta de San Lorenzo. Porque, además del cariño que le tienen a Lavandina en Avellaneda, su tanto significó una nueva derrota para la Academia, otra frustración y un paso más hacia ese abismo tan temido llamado Promoción. No hizo mucho en el primer tiempo San Lorenzo, aunque jugó con uno más desde los 16 minutos de juego, por la expulsión de Avalos. Así, Racing se plantó en mitad de cancha, con Bastía y Yacob recuperando la pelota, y la presencia de Bonet tratando de desbordar a Aureliano Torres para asistir al solitario Manicero. San Lorenzo, en tanto, apostó a la pelota parada como arma principal para intentar llegar al arco defendido por Navarro. Y a los 32' casi se pone en ventaja con un cabezazo de Bilos, tras centro de Adrián González, que se fue apenas por arriba del travesaño. También lo tuvo Racing, sobre el final del PT, por intermedio de Manicero, pero Orión se lució y mandó al córner el disparo del ex Lanús. La segunda parte arrancó con San Lorenzo más dispuesto a dar pelea en el medio y entonces el trámite se volvió más deslucido y con menos llegadas. Sólo Maxi Moralez y, por momentos, Manicero intentaban crear por el lado de Racing. En tanto, la apuesta de Ramón Díaz (adentro Cristian Chávez, afuera Bilos) le vino bien al Ciclón, que de esa manera se paró con tres arriba y obligó al local a retroceder. A los 13' pareció que San Lorenzo iba a volver a sufrir la falta de definición, algo que tantos dolores de cabeza le trajo en los últimos tiempos. Fue cuando tras un remate de Aureliano Torres la pelota le quedó a Chávez, muy solo, dentro del área. Pero el pibe no definió bien y le permitió a Navarro realizar una atajada realmente espectacular. El rebote le cayó esta vez a Hirsig, quien con el correntino rendido y el arco a su disposición la tiró afuera. De no creer. Pero para alegría de Ramón, Bergessio se sacó toda la bronca y, con un cabezazo perfecto, puso el 1-0. Lavandina, muy respetuoso, decidió no gritarlo. A partir de ahí, el partido se abrió y llegaron las jugadas de gol. Primero fue Romeo quien hizo temblar el travesaño con un potente cabezazo y enseguida Navia, quien ingresó en el segundo tiempo por Yacob, perdió en el mano a mano con Orión. Racing fue una y otra vez, sin éxito. Y San Lorenzo se refugió e intentó liquidarlo de contra. El pitazo de Juan Pablo Pompei fue un alivio para el Ciclón, que sumó así su segundo triunfo consecutivo, y otra puñalada para el castigado equipo de Micó. "Tenemos que ser realistas, no estamos para pensar si podemos clasificarnos para las copas internacionales", dijo Yacob antes del partido. Y tiene razón. Mal que le pese a De Tomaso o algún otro desprevenido, el fantasma de la Promoción acecha y la Academia, por historia, gente y tradición, merece mucho más.

viernes, 7 de marzo de 2008


domingo, 2 de marzo de 2008

Mas Cerca de la Promoción

Los hinchas de Racing ya agarraron el rosario y se pusieron a rezar por su equipo. Es que hoy, el conjunto que dirige Miguel Angel Micó cayó 1-0 ante Newell's, como visitante y profundizó una crisis que parece no tener fin. Encima, su rival lo alcanzó en la tabla de los promedios. Panorama negrísimo para La Academia.El único gol del encuentro correspondiente a la cuarta fecha del Torneo Clausura lo marcó el paraguayo Santiago Salcedo, cuando iban 19 minutos de la segunda etapa, gracias a un impresionante remate que Hilario Navarro no pudo controlar. Racing intentó empatar pero se quedó sin fuerzas.El trámite del encuentro no le fue tan esquivo a La Academia. El primer tiempo fue muy parejo para ambos, que tuvieron sus chances de convertir y no las aprovecharon. En la segunda etapa, cuando Racing mejor jugaba (Sava casi la mete de tiro libre), llegó el gol de La Lepra y la recaída del equipo de Micó.A Racing el empate no le venía nada mal. Básicamente porque salvo Olimpo, el resto de sus rivales en la pelea por no descender no habían ganado. Pero con la derrota, el panorama se complicó más de la cuenta. Ahora Newell's lo alcanzó y lo dejó muy cerca de la zona de Promoción. Racing tiene dos unidades, producto de un par empates e igual cantidad de derrotas. Ahora, La Academia recibirá a San Lorenzo en su estadio, sin Facundo Sava, quien llegó a las cinco amarillas.